La Comisión Europea impuso una multa récord de 2.420 millones de euros (2.710 millones de dólares) a Google por abuso de su posición dominante como motor de búsqueda al favorecer de forma ilegal su propio servicio de compras, informó hoy en Bruselas la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager.

“Lo que ha hecho Google es ilegal según las leyes antimonopolio de la UE. Negó a otras compañías la oportunidad de competir por sus méritos y de innovar. Y peor aún, les negó a los consumidores europeos la variedad genuina de servicios y todos los beneficios de innovación”, dijo Verstager.

“No puede haber muchos casos sobre competencia en los que se los consumidores, las empresas y la innovación se jueguen tanto”, explicó la cofundadora del servicio de búsqueda británico Foundem, Shivaun Raff.

La multa es el doble de la más alta impuesta hasta ahora, de 1.060 millones de euros para la la empresa de chips Intel en 2009.

La Comisión Europea exige que Google ponga fin al comportamiento recriminado en 90 días. En caso de que no lo haga, amenaza con imponer multas de hasta el cinco por ciento de las ganancias diarias mundiales medias de su matriz, Alphabet.

Google respondió en un primer momento que no está de acuerdo con la decisión y que estudiará recurrirla. “Cuando uno compra online, quiere encontrar rápida y fácilmente los productos que desea”, dijo la empresa.

En la búsqueda de Google Shopping se presentan anuncios detallados con fotos, precios y links situados por los comerciantes en la empresa de Internet, mientras que estos anuncios también aparecen en la búsqueda normal. La Comisión Europea y algunos buscadores de precios consideran que se trata de una preferencia ilegal por los servicios propios de Google.

La búsqueda de Google Shopping es más bien una especie de escaparate en lugar de un buscador de precios, que están orientados a encontrar las mejores ofertas, sentenció la Comisión Europea. El gigante de Internet estadounidense replicó en el proceso, que se inició en 2010, que los resultados “mejorados” con fotos y detalles de su búsqueda facilitan a los usuarios decidirse por un producto y el contacto con los comerciantes.

“Esto no es trato de favor, sino que escuchamos a nuestros clientes”, argumentó Google en una entrada de blog publicada el año pasado. En ella dijo la empresa que la Comisión estaba equivocada legal y económicamente.

Google también critica que la Comisión pase por alto el papel del mayor comerciante online del mundo, Amazon, y que por ello ignore cómo compran la mayoría de las personas. Además, los clientes llegan por distintas vías a los comerciantes online, explicó Google: “A través de motores de búsqueda generales, servicios de búsqueda especializados, plataformas de comerciantes, redes sociales y anuncios online”.

El proceso es uno de los tres en los que la Comisión Europea acusa a Google de violar las leyes de competencia. Uno de ellos trata del sistema operativo de smartphones Android.