El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de Magallanes interpuso una querella criminal en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas por el delito de trata de personas con fines de explotación laboral. De este modo el organismo se hizo parte de la causa iniciada en 2001 por las ciudadanas indonesas Eva Anggraeni y Laila Nur, quienes denunciaron ser víctimas de explotación laboral por parte del empresario indio Pishu Lakhwani y de Mónica Nandwani.

Si bien dicha causa se había archivado en 2012, el pasado 8 de junio la justicia ordenó su reapertura, según informó el INDH en un comunicado de prensa. El objetivo de la acción legal es que se investigue la presunta participación de Lakhwani y de Nandwani.

Según el relato de las víctimas, ambas fueron traídas al país bajo engaños a través de una agencia laboral indonesa. Una vez en el país, ambas sufrieron una serie de abusos: no se les otorgó remuneración durante diez meses ni el abrigo necesario para sobrevivir al frío de Punta Arenas, se les daba comida sólo si sobraba, se les retuvo sus documentos y estuvieron incomunicadas de sus familias en Indonesia.

Las mujeres denunciaron los hechos en junio de 2011, cuando escaparon de la casa de su empleador y alertaron a las autoridades de un posible caso de esclavitud.

El INDH, a través de su querella, solicita a la justicia que se determinen las responsabilidades del caso, que se disponga que la Brigada Investigadora de Trata de Personas de la PDI se haga partícipe en la investigación del caso; que se despachen requerimientos internacionales para entrevistar a las familias de las denunciantes y a las agencias de empleos con las cuales se habría gestionado su venida a Chile; y finalmente, que se emitan documentos oficiales respecto de sus actas de nacimiento, dado que la edad de ingreso a Chile de Laila Nur sería el antecedente que favoreció la reapertura del caso.

La querella fue interpuesta el pasado 15 de junio, siendo acogida a tramitación por el Juzgado de Garantía de Punta Arenas.