Preparación del asado. Ver el partido entre Alemania y Chile. Y de ahí comerse el asado y tomar como cosacos (aunque perdamos, por pena, o alegría, si ganamos). By the way, hay que comprar el copete antes, porque el domingo hay “ley seca”

En Chile Vamos y el Frente Amplio están preocupados. Saben que la mayoría de las/os chilenas/os prefieren el fútbol a la política. Una población donde casi 2/3 se abstienen de votar, y prefieren, por lejos, sentarse frente a la tele cuando juega la Roja. La política determina nuestras vidas cotidianas; el fútbol, en cambio, no cambia nada al respecto, excepto nuestro estado de ánimo si ganamos o perdemos. A la elite y a la gran masa esta disyuntiva política-fútbol la tiene sin cuidado.

Pero la dependencia se ha establecido, incluso en los candidatos presidenciales. Veamos lo que han dicho sobre este domingo 1 de julio:

Sebastián Piñera:“Cada uno tiene amigos, vecinos, les pido que los convenzan, los movilicen y vayan con ellos a votar” (es decir, acarreo puro y simple).

Felipe Kast: “Vamos a tener que redoblar los esfuerzos obviamente, y espero que el Gobierno haga su trabajo” (acarreo más subsidio estatal, menos mal que promueve el emprendimiento personal).

Manual José Ossandón: “Esto puede afectar fuerte en la votación. Nadie sabe cuántos van a ir a votar” (no cree ni en su propio electorado duro, y no sabe, una vez más).

Alfredo Mayol: “Vamos a ir a votar tempranito, cómo vamos a estar con problemas porque haya una final de Chile” (izquierda dura y madrugadora, aunque desconfía del pueblo; por qué mejor no le dice de frente tú “no entiendes nada, anda a votar por mí pelotudo”.

Beatriz Sánchez: “Es una preocupación por la hora del partido, pero hay varios espacios para ir a votar. Está la mañana” (no tan madrugadora como Mayol, tiene claro que gane o pierda Chile, nadie estará en la tarde en condiciones etílicas para sufragar. Realismo puro).

¿La degradación de la política? ¿La exaltación del fútbol? ¿Puro oportunismo de ambos bloques? ¿Mero realismo? Nadie dice nada y se pregunta en serio por qué las primarias se ven afectadas por un partido de fútbol.

“Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo”, escribieron Marx y Engels en el Manifiesto Comunista, en 1848. Yo diría, refiriéndome a nuestro país actual, “Un fantasma recorre Chile, el fantasma de la frivolidad”.

Sí, intuyo, es la degradación de la política en su sentido más profundo: hacerse cargo de los problemas de la polis. Piñera-Kast-Ossandón ya mostraron la hilacha el lunes recién pasado en lo que en las redes sociales algunos han llamado una película de “Los Tres Chiflados” (Chile Vamos “en el barro”, tituló El Mercurio online, “Circo romano “, lo han denominado otros).

Mayol y Sánchez subieron notablemente el nivel, (discutiendo ideas programáticas, mostrándose más unidos que diferentes  en los debates de Mega y el de las radios). Pero yo no veo que se hayan parado firmes frente a esta distorsión de la política- espectáculo/fútbol. No desean pienso, enojar al pueblo llano.

La “sociedad del espectáculo” lo ha permeado todo y a todas/os.

Pienso que el más afectado será Chile Vamos, pues entre los cuicos enojados con el debate y la final Chile-Alemania, es probable que no llegue a los 800 mil votantes de la primaria Allamand-Longueira 2013. Menos aún si Piñera parece claro que lidera. Pienso, que en una primera aproximación el más perjudicado será Ossandón, pues los sectores medios y populares de Puente Alto y Pirque, su electorado estrella, pueden optar masivamente por quedarse en casa. Aunque puedo estar equivocado. Acomodarán su horario para sufragar por el “patrón de fundo” que tanto los seduce. Veremos.

En el Frente Amplio es harina de otro costal. Se supone que es gente “más comprometida” y tiene claro la importancia de este paso intermedio, sobre todo que  se debe maximizar  el contingente de votantes. Una cifra 500 mil o superior sería un gran logro. Probablemente ganará Sánchez, pero lo más importante para mí es lo que se viene a futuro. Primero la primera vuelta ojalá bordeando 20% (no creo que pase a la segunda), y luego la proyección a futuro donde espero que por fin el pueblo retorne a La Moneda en 2022 (de mano de la misma Sánchez o Boric, a Jackson aún no le alcanzaría la edad).

En cualquier caso, todo sea dicho, iré a votar por Sánchez este domingo justo a la hora del duelo Alemania-Chile, y celebraré o me bajonearé en la noche cuando se sepan los resultados.

Me toca votar en el Liceo N° 7 de Ñuñoa, en Irarrázaval con Covarrubias. Aparte de los guardias y los presidentes y vocales de mesa, intuyo que estaré muy solo. Pero ya lo sabemos, Gabo escribió El Quijote de Latinoamérica: Cien años de soledad. Yo prefiero Conversación en La Catedral, de Mario Vargas Llosa. En esto, de seguro, también soy un solitario.


Escritor y economista