Infinitas fotografías en redes sociales o circulando por Internet, ilustraciones en blogs de crónicas viajeras, millones y millones de “selfies”… en el mundo circula una cantidad estratosférica de imágenes de San Petersburgo, la denominada “capital cultural de Rusia” y sede de la final de la Copa de Confederaciones entre Chile y Alemania.

Por ello, optamos por presentar algunas escenas alejadas de la visión tradicional de los “Manuales Turísticos” o lo que nos ofrece Google, centrándonos en aspectos llamativos o curiosos de la también llamada “Venecia del Norte” o “Cuna de los zares”, donde, dicho sea de paso, en 1952 nació en la por entonces “Leningrado” el presidente ruso Vladimir Putin.

Vista panorámica de la ciudad desde el mirador de la catedral de San Isaac.

Basándose en la arquitectura de la universalmente conocida “Basílica de San Basilio” de Moscú, se edificó varios siglos después en San Petersburgo la “Iglesia de la Resurrección de Cristo”, con la que guarda relevantes similitudes.

Interior de la Catedral de Nuestra Señora de Kazán, icónico símbolo de la ciudad que data del siglo XIX. Dato singular: tras la Revolución Bolchevique se estableció su cierre, para ser reabierta en 1932 pero como “Museo de la Historia de la religión y el ateísmo”.

Monumento al zar Pedro I (más conocido como “Pedro el Grande”), a quien la Historia señala como el responsable de la “modernización” rusa y de su consagración como una de las mayores potencias europeas de su tiempo. Antecedente complementario: fundó San Petersburgo el 27 de mayo de 1703.

Vista panorámica de la fachada del Palacio de Invierno (por casi dos siglos residencia de los zares), el que actualmente alberga el portentoso Museo del Hermitage.

San Petersburgo… dentro de San Petersburgo. En medio de un acto cultural, diversas pinturas de artistas jóvenes se lucen en la “Plaza del Palacio”.

Pie de gigantesca escultura de una de las columnas con forma de atlantes que se
encuentran en el pórtico de entrada del edificio del “Nuevo Hermitage”.

“Salón Dorado” del Museo del Hermitage, obra del arquitecto Alexander Briulov de 1839.

Mural en honor al clásico poeta del siglo XX Vladímir Mayakovski en la estación de metro “Mayakovskaya”.

¿A caballo o a pie? Singular imagen en el emblemático “Puente Aníchov”, el que cruza la avenida Nevsky, la principal arteria de la ciudad.

Escultura de mármol en el jardín central del “Palacio de Catalina”, destinado como residencia de verano de los zares y ubicado en la localidad de Tsárskoye Seló, a unos 25 kms. de San Petersburgo, lugar donde la zarina Catalina I ordenó su construcción a comienzos del siglo XVIII.

Diversas esculturas en la “terraza de granito” del Parque del “Palacio de Catalina”.

Justamente en la cuna de la “Revolución de Octubre” de 1917, la figura de Lenin persiste en el tiempo, incluso en las maneras más impensadas, como en este “apetitoso” busto… en el “Museo del Chocolate”.

Nación multicultural, la actual Rusia no sólo recibe a millones de turistas, sino que también es hogar de numerosos migrantes de las ex repúblicas soviéticas.

Ciudad en donde el arte está presente cada día y en cualquier lugar, no es difícil encontrar exhibiciones urbanas de manifestaciones de todas partes del planeta, tal como estos músicos y bailarines de tango.