A través de su Facebook, Valentina Henríquez decidió dar a conocer los crudos momentos de violencia de género que sufrió mientras era pareja de Camilo Castaldi Lira, conocido como Tea Time de Los Tetas.

Según cuenta, decidió realizar la denuncia para conseguir “que se aleje totalmente de mí, que no me busque más y poder retomar mi vida pero no quiero que esto quede impune, quiero que mi experiencia sirva también para otras mujeres que están viviendo lo mismo y que a lo mejor no se atreven así como yo tampoco me atreví tantas veces”.

Valentina cuenta que Camilo Castaldi “es un peligro para la sociedad”, porque con su anterior pareja también era violento. “No quiero formar parte de la lista de mujeres que han sido víctimas de femicidio”, dice.

“Empezó a golpearme en la cara, me agarraba los brazos y me pegaba cabezazos o me escupía, también me tapaba la boca dejándome sin poder respirar y él encima mío, yo pensaba que iba a morir, me pegaba en la mandíbula muy fuerte porque yo lloraba y me decía cállate perra, eso fue lo primero”, afirma.

La situación se repetía varias veces, con episodios con el músico drogado o borracho, según relata. Una vez, dice, llegó con un amigo al departamento, el que le pegó un combo y la tiró al suelo. “Camilo vio esto porque justo estaba entrando y, como al parecer los valores no los tiene, defendió a su amigo y no a mí, que yo soy una mujer y un hombre desconocido para mi me había pegado en su casa”, dice.

Tras reiterados episodios similares, dice que “él ahora ya no pedía disculpas sino que se enojaba él por haberme pegado a mí, me llamaba loca, me gritaba loca y cosas al frente de todos, su defensa era que yo soy loca, que yo invento que él me pega, que yo lloro por nada, es tanta mentira que me enrabia, de ahí la relación se volvió más degradante”.

“El motivo por el que ayer decidí hacer la denuncia es porque ya le aguanté demasiadas, muchas golpizas y nunca dije nada ni siquiera a mis amigas, me comí el dolor, nunca quise hacerle daño, siempre quise ayudarlo y protegerlo pero ya entendí que él que no se quiere dejar ayudar, nunca va a ser ayudado, otras veces me pegó porque discutíamos, pero ayer fue por NADA, salió y llegó drogado directo a pegarme y a maltratarme sicológicamente a pito de nada, fue muy fuerte como me pegó y no le hice nada más que cocinarle y abastecerlo con cosas, entonces si este hombre fue capaz de llegar a la casa a pegarme y humillarme porque sí incluso cuando ya tenía mi ojo malo por su culpa, ya no podía soportarle ninguna más. Se acabó y es el fin”, agrega.

Valentina afirma que escuchó de él decir que “pololeo sin moretones no es pololeo”. “Toda su misoginia y machismo siempre lo normalizaba”, dice.

Además, denunció que Tea Time tiene uno de los instrumentos que fue robado el año pasado a Javiera Mena y que Tea Time lo compró “como un chiste y cagado de la risa junto con un teclado a sus amigos que son los que le roban los instrumentos a muchas bandas chilenas, como ya hemos visto en las noticias. Como él dice ‘los ladrones son respetables y los mejores'”.

Por último, Valentina termina pidiendo justicia. En la audiencia de formalización, Camilo Castaldi quedó con una orden de mantenerse alejado a 200 metros de ella. “Así como hoy yo soy capaz de sacar la voz y denunciar los abusos físicos y psicológicos en mi contra, espero que otras mujeres que sufren lo mismo que yo, venzan el miedo y tomen las riendas de su propia vida. #NiUnaMenos”, dice.

Valentina acompaña la publicación con más de 20 fotos que demuestran los constantes episodios de violencia que sufrió.