Pilar Ordóñez, jueza de Sevilla, decidió abrir un juicio oral “por presunto delito contra los sentimientos religiosos” contra tres mujeres que organizaron una performance callejera llamada “Procesión del Santísimo Coño Insumiso” en la misma ciudad, durante mayo de 2014.

Pese a que causa había sido archivada en junio pasado, la Audiencia de Sevilla ordenó reabrir el caso en marzo en contra de Rocío Ballesta, Antonia Ávalos y Olga López. Las manifestantes investigadas han sostenido que el único fin de la protesta era una reivindicación festiva de los derechos de la mujer.

Según lo expuesto por la justicia, el acto realizado por las mujeres se concretó “imitando las procesiones de Semana Santa, se llevaba lo que simulaba ser un palio con una imagen, de gran tamaño, del órgano genital femenino, con una especie de mantilla y corona, como si se tratara de la Virgen María, al que acompañaban un grupo de mujeres que se cubrían el rostro con capuchones de colores, como si se tratara de penitentes, y otro grupo de mujeres vestidas de negro y con mantilla, imitando a las mujeres que visten de luto en las citadas procesiones”.

Además, la jueza exige a las acusadas que paguen una fianza de 3.600 euros en el corto plazo, “para hacer frente a la multa solicitada por las partes acusadoras”. De no cancelar la fianza, se les embargarán bienes correspondientes a la cifra fijada.

Otro de los argumentos de la Audiencia es que “la acción se realiza de palabra y con publicidad y, además, constituye un escarnio al dogma de la santidad y virginidad de la Virgen María” al haber proferido frases como ‘La Virgen María también abortaría'”.

En entrevista con La Marea, Rocío Ballesta reflexionó sobre las acusaciones y el conflicto judicial que ha derivado de una simple manifestación: “Tú no te puedes apropiar de tu cuerpo desde el momento en que la Iglesia te dice que tienes que parir, que no puedes mantener relaciones sexuales… Desde que el Estado te dice cuándo, cómo y dónde puedes ejercer tu derecho a la maternidad. Y cuando intentas reapropiarte de tu cuerpo saltan todas las alarmas y te dicen no, no, no. No os lo permitimos. Y que encima hagáis ostentación y exhibición de eso sacando un coño de un metro a la calle… Eso no podemos permitirlo bajo ningún concepto”.