El Boletín Estadístico 2016 de la Fiscalía Nacional muestra que a lo largo del año 2016 se registraron 127.682 delitos por Violencia Intrafamiliar (VIF). Eso, considerando que la ley no tipifica la violencia en el pololeo, la que se habría visto afectada Valentina Henríquez, quien esta semana denunció a su ex pareja Camilo Castaldi -ex vocalista de Los Tetas- por constantes agresiones.

El desglose muestra que el 47% correspondió a lesiones, un 37% a amenazas, un 10% a maltrato y un 0,08% a femicidios (96 casos en el año). “En Chile hay un altísimo número de denuncias, más de 100 mil mujeres al año denuncian sufrir violencia. Pero es un porcentaje muy menor, porque muchas no denuncian. Tardan años en reconocer que están en una situación de violencia” dijo a La Tercera la abogada de la Corporación Humanas Camila Maturana.

Un dato llamativo es que en casos de Violencia Intrafamiliar, solo un 9,3% termina en sentencia condenatoria, cifra bastante menor al promedio. Además, existe una cifra altísima de no perseverar, con 10,2%. Para el fiscal Luis Torres, director de la Unidad Especializada en Delitos Sexuales y Violencia Intrafamiliar de la Fiscalía Nacional, en estos casos “incluso hay mayor cantidad de absoluciones y los porcentajes de términos de archivo provisional y decisión de no perseverar son más altos que el promedio general”.

“En uno de cada dos casos la víctima se retracta. Los malos resultados van de la mano de ese fenómeno. Los fiscales llegan a juicio, pero no llega la víctima”, agrega Torres.

“Una nueva ley debería tener los recursos suficientes para todas las medidas proteccional y cautelar en este tipo de casos, desde la asistencia psicológica a la familia, a que en las casas de acogida para los casos de violencia extrema las mujeres sean recibidas con sus hijos, algo que hoy no ocurre, y ellas no los dejan aunque sean muy golpeadas”, dice Torres.

Para la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Claudia Pascual, la actual legislación es limitada: “La legislación actual establece una protección que se limita a las relaciones intrafamiliares dejando fuera por ejemplo, las relaciones de pololeo”.