“Pobre Carmencita, qué maldad lo que le hicieron”.

Esa es la frase con la que Carmen, la protagonista del primer capítulo de la segunda temporada de “12 Días que estremecieron Chile”, se entera que había sido engañada: su hija nunca nació muerta, sino que fue parte de una red de adopción ilegal manejada por el cura Joannon. Hoy, su hija tiene 30 años.

Un crudo relato a cargo de Marcelo Ferrari (“Subterra”, “Bombal”), cineasta y productor de la serie, cuyo paso como periodista de Teleanálisis marcó el desarrollo de su trabajo, dándole una importante carga emotiva a la evolución de una historia que, si bien no cuenta con un análisis duro del caso y de la participación de la Iglesia Católica de la época, se posiciona como un relato significativo para una historia que quedó sin resolver.

“Las guaguas de Joannon”, el nombre del primer capítulo, cuenta la historia una mujer que año a año sufre por la pérdida de su primera hija, que nació muerta en 1980, en plena dictadura. Pasó de ser una joven que “confiaba harto en la vida, en las personas, en Dios”, a ser una mujer agobiada y en busca de una verdad que le fue negada por años.

La gran actuación de Aline Kuppenheim da vida a esa joven de clase alta y profundamente católica, que fue engañada por sus padres, su hermana y el sacerdote que la apoyó al momento de querer continuar con su embarazo, cuando sus padres querían que abortara. Carmen fue parte de “una mafia pituca, una mafia en nombre de Dios” y su destino quedó en manos de una institución con tanto poder, que decidió, sin preguntar, por mujeres católicas que decidieron poner su confianza y sus vientres en manos del cura Joannon.

Un capítulo que, a pesar de su corta duración, logra la fluidez necesaria para convertirse en un relato cargado de emoción de una historia que tiene una fuerte carga política y social. Un episodio importante debido a su cercanía en el tiempo, como reflejo de la actual sociedad chilena en la que convivimos con esa memoria frágil que distingue a los chilenos y a los medios de comunicación.

Una producción que -con financiamiento del Consejo Nacional de Televisión- merece el horario prime en un canal de televisión abierta (Chilevisión), y cuyo primer capítulo es trascendental para revivir un oscuro episodio de la historia reciente de nuestro país, cuyos involucrados aún están luchando por conseguir justicia, y por reencontrarse con su verdadera historia.

Revive el capítulo completo acá: