De visita en un foro empresarial organizado en La Araucanía, el candidato presidencial del Partido Progresista Marco Enríquez-Ominami, se declaró de izquierda, pero para hablar de la novena región es “ambidiestro”.

“Creo que, como la selección chilena, lo que hay que hacer es resolver los problemas por derecha, por izquierda, de cabeza, a como dé lugar. Aquí no hay problemas ideológicos”, aseguró, según consigna Bío Bío.

El candidato afirmó creer en la autonomía de los pueblos originarios. “No tengo el monopolio de la verdad. Pero vengo a decirles también que hay que salir de dos paradigmas que me parecen muy preocupantes en la región de la Araucanía. No es solamente el desafío mapuche, es la visión racista de buena parte de los dirigentes políticos y de nuestros vecinos (…) de que se es originario y se es inferior porque los pobres de los más pobres están aquí”, afirmó.

Además, valoró la petición de perdón que realizó la presidenta Michelle Bachelet y pidió reconocimiento constitucional para los pueblos originarios. “No tiene costo fiscal y es simplemente terminar con una violencia”, dijo.

Además, tuvo palabras críticas para Alejandro Guillier y Beatriz Sánchez, candidatos que no aceptaron la invitación al encuentro empresarial. “Veo que el senador Guillier sigue en un asado (…) lamento también la ausencia de Beatriz Sánchez, quien cree que el problema de acá son ustedes, los empresarios. Yo creo que ustedes no son el problema, yo creo que el problema es mucho más complejo”, afirmó.