La Revista Sábado publicó un extenso e irónico artículo sobre la desatada carrera presidencial, donde incluso analiza hasta las candidaturas menos cubiertas por los medios de comunicación, varias de ellas de izquierda.

¿El autor? Un columnista anónimo de El Mercurio que se hace llamar Liberty Valance, igual que el afamado western dirigido por John Ford (1962) donde Lee Marvin interpreta a un intrépido forajido que asola las tierras de Shinbone hasta que cae misteriosamente en un duelo de pistolas.

En el texto, el articulista advierte que en él “están los seguros e inamovibles. También los inevitables, un par de obsesivos y otros que son humo y pronto serán sombra“.

El primero en caer es Marcel Claude. El otrora abanderado de Todos a La Moneda en las presidenciales del 2013 es criticado por “no llegar a su propia proclamación” y le aconseja considerar como una oportunidad laboral aprovechar su canto y guitarreo.

Con Carola Canelo es particularmente cruel: “Una abogada y profesora de la Universidad de Chile que le habla al 95 por ciento de los chilenos que no son militantes y eso explica que no la conozca nadie, porque en Chile todos somos militantes de manera secreta, solapada o íntimamente”.

“Entonces se dirige al 5 por ciento restante, pero solo a los con tiempo para entrar a su página web. Así llegamos al 2 por ciento que se enfrenta a una extensa biografía de ocho páginas, con letra pequeña y interlineado mínimo (SIC), porque incluyó ponencias, conferencias, exposiciones, paneles, dictados, concursos, publicaciones, cursillos, patrocinios, clases, cargos y carguitos. Además de premios, becas, máster, distinciones y demás. Su biografía es más precisa, detallada y minuciosa que su programa”, añade.

Luego cierra: “La verdad sea dicha: nadie tiene tiempo de leer eso”.

De Roxana Miranda, Liberty Valance advierte que es “una mujer de palabras tomar y media polvorita, tiene entre ceja y ceja al Frente Amplio, porque el pueblo chileno es demasiado chico para dos defensores del pueblo. Así que alguien está sobrando, llegó de paracaidista y viene de turista“.

“Para Roxana el joven Jackson es algo así como un perro ovejero, políticamente hablando. El joven Boric, un cachorro bien alimentado que no es más que un hijo de la élite. Mayol, un intelectual soberbio y algo así como el Mayoneso, pero light. El alcalde Sharp y el diputado Mirosevic son de aguas calmas, quietas y tibionas. En suma y en conclusión: jóvenes momios que les hacen el juego a sus patrones de la alta, media y baja burguesía, con los propósitos reaccionarios y protofascistas de contener y mantener al pueblo en su lugar de siempre: como la familia Miranda”, añade.

Luego concluye que “lo que piensa Roxana del Frente Amplio se puede escribir. No así lo que piensa del resto”.

A Beatriz Sánchez le advierte que ella es candidata porque los “diputados treintones, por ley, no podían postular a la presidencia” y tilda a quienes la rodean de “cabrería”, a quien acusa de ponerse “analítica, fúnebre y severa, porque están deformados: ven a alguien contento y se enojan“.

Luego de hacer referencias particulares a Revolución Democrática, Izquierda Autónoma, el Movimiento Autonomista o la Izquierda Libertaria, subraya que “a los grupos que te apoyan no les asusta la derrota y, al contrario, le temen a la victoria, porque su nicho vital es el invierno del descontento“.

“Odian Cancún, Orlando y Montañita. Las ofertas, la comida rápida, el all inclusive y las películas Marvel. Bea, si me preguntas cuál es el límite, te lo digo: cuando te empiecen a decir tía“, puntualizó.

El columnista también tiene palabras para Alejandro Navarro, a quien califica de “incombustible senador sureño” y se ríe de su relación con el presidente de su instrumento político, el partido País, Gonzalo Martner.

“Cada vez que Navarro y Martner se reúnen, aunque no estén más que ellos dos, un grito invade la salita: “Se siente, se siente, Navarro Presidente”. Después de eso el senador se va por su lado y el ex embajador y ex presidente del PS se va por el suyo. Es como un ritual. No le hacen mal a nadie“, se mofa.

Eduardo Artés.

Su última víctima es Eduardo Artés. El profesor de castellano es el abanderado del Partido Unión Patriótica (UPA), cuyos votantes “caben en el Estadio Santa Laura. Lleno, eso sí, pero con esa multitud no sacó alcaldes ni tampoco concejales”.

Liberty Valance se burla de que Artés es secretario general del PC (AP) desde su fundación en 1979 -es decir, por casi 40 años- y de su admiración con la dinastía Kim que dirige Corea del Norte.

 

“Cree que Chile Vamos es la vieja derecha, que la Nueva Mayoría es la nueva derecha y el Frente Amplio son colgajos de derecha. Si usted es tolerante, abierto de mente y quiere conocer su pensamiento político y sus planes para Chile, en ese caso, ingrese al link y por favor apriete aquí. ¿Pasó algo? Eso es lo que pasa con Artés“, cierra, cruelmente.