Una lección de hermandad dio el presidente de Bolivia, Evo Morales, tras conocer todos los antecedentes del caso que terminó con dos carabineros chilenos detenidos en el país altiplánico.

La información preliminar que entregó el Gobierno indicaba que los dos uniformados, identificados como Jaime Díaz Pezo y Nicolás Morales Manríquez, transgredieron la frontera en persecución de un vehículo que se negó a realizar un control policial en la zona fronteriza de Ollagüe.

“Fueron encontrados ilegalmente en territorio boliviano en un vehículo patrullero circulando a gran velocidad. Al percatarse de la presencia de policía bolivianos, intentaron darse a la fuga, por lo que fueron reducidos”, señaló el mandatario.

Luego agregó que “estas personas serán destituidas a su país y a sus familias, preservando a cada instante su seguridad e integridad. De eso no debe quedar la menor duda”.

“Estimamos que lo sucedido el día de ayer nos ha permitido mostrarle al mundo lo que sí se debe hacer ante estos incidentes fronterizos, lo que contrasta notablemente con lo que el Gobierno de Chile hizo con nuestros nueve servidores”, cerró.