Jorge Sharp, actual alcalde de Valparaíso y una de las figuras más emblemáticas del Frente Amplio, reveló algunas inquietudes políticas y otros detalles de su vida personal en la sección “Manifiesto” de La Tercera.

El edil confesó que en su niñez “iba a tomar leche con plátano a la casa de Gabriel Boric. Nos conocimos en medio del proceso de reconstrucción de la Federación de Estudiantes Secundarios de Punta Arenas”.

“En ese tiempo chateábamos por una cuestión muy antigua, el IRC. Pensábamos parecido y me interesaba hablar de política con él. Luego, en la universidad nos encontramos militando en la misma organización sin ponernos de acuerdo“, subrayó.

También acusó al diputado autonomista de ser “bueno para la piscola”, en contraste con él, que opta por la michelada. “También me gusta el campari con hielo y una torreja de naranja. Nunca he sido de carretear tanto, si de salir a pubs a tomar algo, a escuchar música o de reírme de puras tonteras”, precisó.

Sharp también aseguró que “tener hijos de la Concertación en el Frente Amplio es una virtud. Esos compañeros por tradición apuntaban a una dirección y tras un análisis político se han dado cuenta de que el camino es otro”.

“El verdadero problema está en decir que somos solamente eso. El análisis sobre nuestra composición tiene que ser mucho mayor“, se quejó.

Para el alcalde, “los progresistas de la ex Concertación están bien lejos del legado de Salvador Allende. Usaron el error que reconoció Beatriz Sánchez para criticarla y no para abordar el tema de fondo”.

También sostuvo que “Alberto Mayol es un líder intelectual, pero el Frente Amplio necesita un referente ciudadano. De acuerdo al escenario político en el que estamos, creo que el liderazgo de Beatriz Sánchez y su discurso corresponden más a nuestros objetivos”.

Finalmente, Sharp confesó su placer su culpable en base a dos supuestas paradojas: “No creo en el capitalismo, pero tomo Coca Cola. Quiero que Estados Unidos se hunda, pero tengo dos iPhone y a veces voy al McDonald’s“.