“El bus lo que dice son principalmente tres cosas: No te metas con mis hijos, Nicolás tiene derecho a tener un papá y una mamá, y menos Estado y más familia”, dijo Marcela Aranda frente a las cámaras en plena Alameda.

El llamado “Bus de la Libertad”, iniciativa de la ONG Citizen Go que busca transmitir un mensaje directo en contra de la identidad de género de niñas, niños y adolescentes, acababa de pasar por La Moneda. Mientras eso ocurría, manifestantes se enfrentaban tanto a favor como en contra del vehículo naranjo que llevaba la frase #ConMisHijosNoSeMetan.

Aranda se convirtió en la vocera de la iniciativa que ya pasó por diversos países. No casualmente, ya que posee una amplia experiencia sobre el tema. Ella y su esposo Christian Yunge han trabajado más de 10 años como asesores legislativos ante temas que “atentan contra la voluntad de Dios”, según ella misma reconoció en una entrevista con el canal evangélico Espiritual Televisión.

Yunge y su esposa son cabeza del llamado Ministerio de Gobierno y Fe, de donde se desprende el Observatorio Legislativo Cristiano. En una entrevista en Radio Agricultura de fines de 2016, Aranda explicó que “no tenemos sueldo, somos independientes. Esto partió después de muchos años asesorando en el Congreso, cuando empezó la reforma moral en marzo de 2014 con la ley de aborto”.

Al revisar la trayectoria pública de la pareja, se observa que ambos son asiduos participantes en comisiones parlamentarias, abarcando temas que versan desde ley de inclusión escolar hasta la ley de identidad de género.

En el caso particular de Aranda, se ha paseado numerosas veces por las salas del Senado como asesora parlamentaria de Francisco Chahuán (RN), Ena Von Baer (UDI) y Manuel José Ossandón (independiente). Por otro lado, en algunas sesiones aparece en calidad de “invitada” al parlamento con el rótulo de “asesora legislativa” por el diputado Jorge Sabag (DC) -aunque durante la tarde del lunes 10 negó tajantemente que la vocera del bus fuese su asesora parlamentaria-.

Otro dato relevante es que la directora del Observatorio Legislativo fue parte del gobierno de Sebastián Piñera. Durante esos años, ejerció roles de asesoría en la gobernación provincial de Valparaíso, en el Ministerio de Salud (3 meses en 2014, con un sueldo de $1.300.000) y en la Seremi de Salud de Valparaíso.

61 proyectos de la “agenda internacional de ideología de género”

En la mencionada entrevista con Agricultura, Aranda identifica 61 proyectos de ley que “quieren modificar nuestra cultura chilena” y que son parte de la “agenda internacional de ideología de género”. Al revisar su participación en las diferentes instancias legislativas  se observa la vinculación con parlamentarios/as de los partidos UDI, RN Y DC .

En la discusión del proyecto que reconoce y protege el derecho a la identidad de género, Aranda asistió en abril de este año a la Comisión de Derechos Humanos como asesora del senador y ex presidenciable Manuel José Ossandón.  En otra de las sesiones, en mayo, asistió nuevamente como asesora de Ossandón, a la votación de las indicaciones que protegían los derechos de niñas, niños y estudiantes trans, en el marco de la misma ley.

Como asesora de Francisco Chahuán, registra visitas en enero de 2017, en septiembre de 2016 y diversas apariciones en 2014, tanto de ella sola como en compañía de su esposo Christian Yunge, (él también en calidad de asesor del senador RN). De hecho, en una ocasión, en octubre de 2014, concurrió a la misma comisión por la Ley de Identidad de Género, pero como representante de la ONG “Red de Mujeres Cristianas de Chile”. Quien asistió como asesor de Chahuán fue su esposo Christian Yunge.

En la despenalización del aborto, apareció como representante del Observatorio Legislativo Cristiano cuando la comisión de Salud del Senado discutía el proyecto en 2016. En otra ocasión, en septiembre de ese mismo año, se mostró como asesora del diputado Jorge Sabag (DC) para la discusión del mismo proyecto. En enero de 2017, Aranda y Yunge asistieron a la Comisión de Educación del Senado como asesores de Sabag, en la discusión del proyecto de Nueva Educación Pública. Como representante del Observatorio Legislativo Cristiano, en tanto, se paseó por el Senado para manifestar sus diferencias con la Ley de Inclusión escolar.

En junio de este año, en la discusión del proyecto que establece un sistema de garantías de los derechos de la niñez, la comisión especial del tema concurrió como asesora de la senadora UDI Ena Von Baer. También como asesora de la senadora UDI estuvo en la discusión del proyecto que regula el derecho de filiación de hijos e hijas de parejas del mismo sexo, en mayo de 2017. Además, Aranda apareció como asesora de Chahuán en la Comisión de Derechos Humanos en el proyecto que interviene el INDH para definir los hechos constitutivos de violación de derechos humanos.

Christian Yunque y Marcela Aranda / Iglesia Pentecostal Evangélica

Activismo en la calle y en las redes sociales

Para Marcela Aranda, la ideología de género va más allá del eje izquierda-derecha: es una amenaza para la familia y nuestros niños. Por eso su activismo en redes contiene constantes compartidos de medios como Chile Corrupción, El Demócrata y de otros sitios de “fake news”, hace llamados a no votar por ningún diputado que apoye proyectos de ley como el del aborto terapéutico o el de identidad de género e incluso secunda a quienes piensan -desde su mismo sector- que el movimiento NO + AFP está involucrado en la llamada “ideología de género” sólo por el hecho de tener voceros “socialistas”.

Y es que, de todos modos, Aranda cree que la ideología de género está ligada a un “neomarxismo”, y por eso tampoco pierde oportunidad en criticar al gobierno de la Nueva Mayoría o a los jóvenes diputados del Frente Amplio.

Pero más allá de su activismo conservador y de derecha, los argumentos de la vocera del “Bus de la Libertad” están muchas veces faltos de toda raigambre legal, racional e incluso ética. Además, claro, de ser falsos.

En una ocasión, acusó a Rolando Jiménez del Movilh de buscar legalizar la pedofilia, asimilando indirectamente la homosexualidad a dicha parafilia. Según un artículo del columnista Leonardo Jofré en El Mostrador, Aranda confunde antojadizamente el delito de sodomía (art. 365 del Código Penal) y la crítica a su inconstitucionalidad -es decir, que establezca una diferencia de la legalidad de una relación homosexual (más de 18 años) con una heterosexual (más de 14 años)- con instar a legalizar el sexo con menores de 14 años, lo que en Chile es categorizado bajo el tipo penal de violación impropia (es decir, siempre es violación).

Ante la Ley de Identidad de Género, Aranda ha afirmado que el proyecto otorga a los niños y niñas la posibilidad de decidir por sí mismos su género, cuando en realidad plantea -antes del lobby religioso- que el cambio de sexo es únicamente registral (no de órganos sexuales, es decir, sólo en el Registro Civil) y que según la edad se requería o autorización de los padres o aprobación judicial tras una serie de pericias psicológicas/médicas.

En sus charlas, la vocera hace constantes llamados a luchar contra el pecado, acusando a quienes no lo hacen de ser “fieles tibios”. También apunta que la ideología de género llevará a cambiar la Constitución (cuestión legalmente improcedente), que se busca que antes de los 4 años debe enseñarse a los niños y niñas a masturbarse abriendo la puerta a que sea por un externo, que permitirá que el ser humano se case con animales, y que dicha ideología es un complot de la OEA, la ONU y la Fundación Rockefeller para destruir el concepto de familia. Así, usa la falacia argumentativa y la tergiversación para infundir rechazo, amparándose en la libertad de expresión como recurso.

Gracias al “Bus de la Libertad”, Marcela Aranda se convirtió en trending topic y en una vocera de la moral y las buenas costumbres de un sector importante de la sociedad. Exige tolerancia con el bus, hace un llamado a la libertad de expresión y asegura que no hay odio en su mensaje.

Frente a las cámaras de TV, afuera del Palacio de La Moneda, Marcela continúa hablando. Responde las preguntas con énfasis y declama: “los padres tienen el derecho a ver el bus, a estar gozosos en esta fiesta ciudadana de representación social que dice hoy día, y es la voz de los padres de Chile que dice: no a la ideología de género, #ConMisHijosNoSeMetan, a mis hijos los educo yo, Nicolás tiene derecho a tener una mamá y un papá, menos Estado, más familia. Muchas gracias a todos”.