A través de unos videos, las werkén de la Comunidad Autónoma de Temucuicui explicaron su paso a la clandestinidad, durante el pasado 8 de julio, frente a lo que apuntan como las acusaciones injustas del Estado chileno en su contra.

Karina Millanao fue acusada de homicidio frustrado, luego de un incidente donde se quemó una iglesia de Temucuicui y entró un equipo de TVN para orquestar un supuesto montaje con pastores que las apuntaron a ella y su comunidad como responsables.

Además, según consigna El Ciudadano, Vania Queipul, hija del lonko del lof, es acusada de agredir al fiscal Enrique Vásquez, quien recibió golpes e insultos en el Tribunal de Garantía de Collipulli, luego de anunciar su decisión de no perseverar en la investigación por torturas contra el líder de la comunidad autónoma.

“Desde muy niñas venimos viendo los allanamientos y viviendo la recuperación de territorios que la comunidad ha venido ejerciendo. Hace poco ocurrieron algunos hechos, no dentro de la comunidad, donde culparon a Karina de haber agredido a los funcionarios del canal TVN. A ella la acusaron de homicidio frustrado, significa cárcel y nosotros no vamos a permitir que ella pague por algo que ni siquiera hizo. Por eso decidió ese camino, irse en clandestinidad”, explicó Millanao.

Además, la werkén sostuvo que Karina “es muy activa dentro de la comunidad , es joven, tiene 24 años. Teje, tiene su trabajo, lleva el sustento para su familia. Pero como sirve más afuera que adentro, toma esta decisión para no ir a pasar tiempo a la cárcel”.

Vania Queipul había sido detenida a los 15 años

El 8 de abril de 2010, la joven tenía apenas 15 años y fue detenida en un amplio operativo policial, mientras desayunaba junto a sus compañeras en el internado del Complejo Educacional de Collipulli. El lonko Víctor Queipul relató más tarde que “me dicen que ellos entraron a detener a mi hija con mentiras, diciendo que eran familiares y que querían conversar con ella”.

La adolescente fue detenida el mismo día en que entregaron el cuerpo del asesinado Jaime Mendoza Collío a su comunidad.

“Nos han maltratado y humillado durante muchos años, ahora ya basta. Teniendo 15 años me enjuiciaron siendo niña, sabiendo que estaba estudiando me iban a detener en el mismo liceo. Me dañaron física y psicológicamente pero no me frenaron. Me incentivaron a seguir, a ser más fuerte y a avanzar junto a los míos. Me hice werken a los 17 años”, relató Vania Queipul en su video.

A través de una conversación telefónica, Queipul aclara que no seguirán emitiendo nuevos mensajes, debido al riesgo que implican los teléfonos: “Nos vamos a poner a cuidado y esperando que no nos pase nada, para poder luchando y difundir para que no vuelva a pasar. Ese es nuestro objetivo, que los niños que vienen ahora no vuelvan a pasar por esto. Nosotros daremos la pelea para que esto no siga ocurriendo”, recalcó Vania.

La werkén hizo un llamado a que “no nos dejen solas” y adelantó que “en algún momento, cuando recuperemos la libertad, nos van a ver caminando en las calles, marchando por nuestra gente, visitando a los presos. Vamos a volver , resistiendo y con más newen”.