Cada vez son más frecuentes las denuncias de mujeres que sufren la publicación de material íntimo -compartido en contexto de confianza con sus parejas- sin su consentimiento en redes sociales o en foros dedicados especialmente a su difusión ilegal.

Paz Peña y Francisco Vera, especialistas en derechos humanos y tecnología, crearon una web que establece cinco recomendaciones sobre qué hacer en estos casos. “La publicación no consentida de pornografía es una forma de violencia de género contra mujeres heterosexuales y LGBTIQ. Y no es natural, no es tu culpa, ni te lo mereces”, sentencian en el sitio.

Una de los primeros consejos apunta a reportar el caso en las plataformas de Internet: “Casi todo el tráfico de Internet pasa por los buscadores y es muy importante sacar el material no consentido de ellos. Pero ten en cuenta que si bien los buscadores pueden evitar que una web aparezca en los resultados de la búsqueda, ellos no pueden eliminar el contenido no consentido de los sitios web que lo alojan”, recomiendan.

Otro dato apunta a conocer las leyes que pueden ayudar a las y los afectados por este problema: la idea es conocer qué casos son acogidos por la legislación chilena y cuáles no. 

Denunciar a la justicia es otro de los consejos de la plataforma, que entrega herramientas para realizar la denuncia, diferenciando la vía civil y criminal. Además, recuerdan los deberes y derechos que tienen los denunciantes y también que “cuando uno acude a un juzgado de familia, civil, o laboral, lo hace a través de una demanda judicial, que en la mayoría de los casos implica el patrocinio de un abogado. Una excepción es que en un juicio criminal puede también interponerse una demanda civil para el juicio oral, lo que requerirá también de abogados”.

Un cuarto consejo insta a abrir un diálogo con la comunidad acerca del tema: “Ni las plataformas privadas de Internet ni el Estado brindan respuestas 100% satisfactorias ante la publicación no consentida de material íntimo. Por eso es importante abrir un diálogo en la comunidad de manera de comprender porqué hay que desnaturalizar este tipo de violencia patriarcal”, sentencian.

Por último, los especialistas aconsejan resistir y no renunciar a tu libertad sexual tras la publicación de material no consentido. Esto, precisamente porque este tipo de agravios busca algo muy concreto: “Disciplinar a mujeres heterosexuales y personas LGBTIQ que viven libremente su sexualidad a las lógicas patriarcales”. En esta línea, brindan una serie de tips para estar a salvo de estas situaciones y cuidarse a futuro.

“La pornografía no consentida es reconocida como un tipo de violencia de género de tipo sexual de la que tienes todo el derecho a defenderte, protegerte y resistir”, recuerdan.