La prestigiosa organización Global Witness acaba de dar a conocer su informe anual en donde se señala en que el 2016 ha sido el peor en cuanto a la seguridad de los activistas medioambientales del planeta. De acuerdo con la ONG, durante el 2016 se registró una cifra récord de 200 defensores ambientalistas asesinados.

¿La zona del mundo más peligrosa para ser activista medioambiental? América Latina, con el 60% de las muertes. Brasil (49 asesinatos) y Colombia (con 37) lideran las muertes de medioambientalistas a nivel mundial.

Según Global Witness, la persecución y la violencia contra quienes defienden el medio ambiente es una constante en aquellos países donde empresas transnacionales extractivas, hidroeléctricas o del sector agroindustrial tienen intereses que en muchas ocasiones mantienen relaciones espúreas y corruptas con el poder político y financiero.

Pero aunque los asesinatos son la cara más trágica, existen diversas amenazas que deben soportar los activistas medioambientales. Así lo expone Global Witness: “Las personas que defienden la tierra también se enfrentan a desapariciones forzadas, ataques violentos, amenazas a familiares, amenazas de muerte, acoso sexual, chantaje, vigilancia ilegal, acoso judicial, uso de la fuerza en manifestaciones pacíficas y prohibiciones de viaje”.

Junto a los asesinatos, la criminalización también suele ser una estrategia común para intimidar a los activistas y sembrar la duda sobre sus intenciones. Una situación que ocurre de manera especialmente preocupante en Filipinas, Guatemala, República Democrática del Congo y Estados Unidos.

“Es una tragedia que probablemente será todavía peor a futuro ya que la lucha por proteger el planeta es cada vez más necesaria. Sabemos el peligro de la tarea que llevamos adelante, pero Greenpeace y sus millones de socios en el mundo no dejarán de defender el planeta”, señaló desde Buenos Aires Martín Prieto, director ejecutivo de Greenpeace Andino.