Ollanta Humala y Nadine Heredia, ex presidente y primera dama del Perú, pasaron la noche en prisión.

Fue la primera de los 18 meses de prisión preventiva que les cayeron encima, después de que el juez Richardo Concepción Carhuancho dictara la sentencia a la pareja por el presunto delito de lavado de activos, a raíz de los aportes recibidos por el Partido Nacionalista a campañas presidenciales de parte de la constructora Odebrecht, en marco del caso de corrupción que ha removido el escenario político en América Latina.

Humala y Heredia siguieron atentos el transcurso de la jornada en que se dictaría la sentencia. Una vez conocida, se entregaron al Poder Judicial en Lima. En el trayecto, el ex mandatario publicó en su Twitter que esto “es la confirmación del abuso del poder, al que nosotros le haremos frente, en defensa de nuestros derechos y de los derechos de todos”.

Lo mismo hizo su pareja Nadine Heredia.

Jorge Batata, ex representante de Odebrecht en Perú, aseguró a un grupo de fiscales que el ex cabeza de la empresa, el condenado Marcelo Odebrecht, le ordenó realizar donaciones a la campaña de Humala. Fueron 3 millones de dólares los que llegaron a las cuentas de la campaña de quien fuera presidente de Perú entre 2012 y 2017.

Aún cuando no se han presentado más pruebas condenatorias -que el dinero haya sido ilegal, constituyendo lavado, por ejemplo- el juez justificó la prisión preventiva con el peligro de fuga de la pareja Humala-Heredia.

Así, Humala se convierte en el segundo ex mandatario peruano en prisión, después de Alberto Fujimori, condenado por corrupción y violación a los derechos humanos. Otro ex presidente, Alejandro Toledo, se encuentra prófugo de la justicia en Estados Unidos, también en el marco del caso Odebrecht.