“Aquí todos hemos fallado”. Con ese mensaje se refirió el sacerdote jesuita Felipe Berríos a la crisis que afecta al Servicio Nacional de Menores (Sename). En su “todos”, el párroco hizo referencia a los distintos gobiernos, la justicia, instituciones, las iglesias y la sociedad en su conjunto.

En entrevista con T13, Berríos se refirió de forma especial a los estudiantes. El sacerdote los emplazó a “no preocuparse sólo de sus intereses” e implicarse más en los con los que “no tienen voz”. “Antiguamente los universitarios salían, por ejemplo, a marchar en apoyo a los mineros. Hoy día sería interesante que ellos también se preocuparan de estos otros sectores“, afirmó.

Uno echa de menos los universitarios salgan a la calle para pedir más justicia para los niños del Sename, para los pensionados, para los que están sin jardín infantil, para los que están presos”, subrayó.

Berríos, que hoy vive en un campamento en Antofagasta, ejemplificó sus palabras recordando que “en la reforma universitaria del 68 los universitarios pedían diversos cursos, pero también que la universidad tuviera un compromiso con los que estaban fuera. Y ahí nace, por ejemplo, el Departamento Obrero Campesino”.

En su opinión, “nunca antes en la historia habíamos tenido un grupo de universitarios, de jóvenes, con tantos privilegios. Han nacido con un país creciendo económicamente, con más tecnología, mejor alimentación, más estudios”. Y añadió: “Tal vez por eso mismo los hemos acostumbrado más al consumo, a solucionar sus problemas, que a fijarse en los demás. Ahí hay algo que falla”.

“Siendo chiquillos generosos, capaces de salir a protestar, lo hacen muy centrados en sus propias necesidades y no en las de todo un país”, concluyó el cura.

Sin embargo, para el sacerdote jesuita, la implicación tiene que ir mucho más allá de los universitarios y llamó a la ciudadanía, en especial al empresariado, a “hacer presiones en el ámbito que nos corresponde”. “Cada uno, en su cuota de poder, tiene que usarla y los empresarios tienen una cuota de poder grande, ojalá que la usen“, dijo Berríos.

“Es increíble que para unos la libertad cabe dentro de un bus”

El sacerdote  jesuita también tuvo palabras para la polémica del “Bus de la Libertad”, que ha recorrido el país oponiéndose a lo que ellos llaman la “ideología de género”.

“Encuentro increíble que, para un sector, la libertad cabe dentro de un bus y que la puedan manejar llevando donde quieran. La libertad es mucho más amplia que eso. La libertad consiste en asumir, no tanto en elegir, realidades que hay en la vida y que antes por diversas circunstancias culturales estaban tapadas. No tenemos que mirarlas con miedo o con la sensación de que se nos derrumban todo los valores, sino que nos están ensanchando nuestra mentalidad”, aseguró Berríos.

Además, apunto a los abusos al pueblo mapuche de parte del Estado y el entender que la homosexualidad no es una enfermedad “sino una condición”.  “He podido descubrir que hay niños que son transgénero, que no podemos ocultarlos ni darles la espalda y tenemos que apoyar a esas familias“, agregó.

“El bus más bien provoca agresión que un diálogo profundo y de apertura”, dice.