Luego de que en junio de 2016 comenzara una investigación por malversación de caudales públicos contra la fundación CEMA Chile, en septiembre del mismo año se inició un diálogo con el Consejo de Defensa del Estado (CDE) para explorar la posibilidad de un acuerdo con la organización para su disolución y traspaso de bienes fiscales.

Según informó El Mercurio, la propuesta fue aprobado a comienzos de julio, donde los representantes legales de la fundación le manifestaron al Consejo de Defensa del Estado “la clara intención de disolver la Fundación CEMA Chile a lo largo del país”.

Los ocho consejeros acordaron que “su disolución debe operar en forma gradual y paulatina, ya que habrá que disolver sede por sede, las que están conformadas por oficinas regionales, provinciales, comunales y distritales”.

Actualmente, las sedes de Punta Arenas e Iquique ya se encuentran en proceso de cierre. Además, el consejo de CEMA ya evalúa la opción de traspasar al fisco “los inmuebles que actualmente pueden encontrarse desocupados o que se estén desocupando, y en la medida en que esto se vaya produciendo”.

Por otra parte, las propiedades privadas serán entregadas a una fundación no identificada hasta el momento. CEMA Chile alcanzó notoriedad pública al ser presidida por Lucía Hiriart de Pinochet, quien se mantuvo en el cargo hasta 2016. Desde 2005, la fundación fue objeto de investigación judicial debido al origen y destino comercial de los bienes inmuebles, que fueron en su mayoría cedidos gratuitamente por el Estado chileno a esta institución durante la dictadura militar.