Durante esta mañana, los trabajadores de la empresa Enel dieron a conocer un comunicado en donde se refieren al problema que han suscitado los cortes de energía eléctrica en la Región Metropolitana.

El Sindicato recuerda que, en el año 2000, Endesa España tomó control de Enersis y esta, a su vez, de Chilectra S.A., aplicando el denominado Plan Génesis. Esto significó, entre otras medidas, “la tercerización de todos los servicios operativos en terreno y atención de público (call center y oficinas comerciales), dejando dentro de las empresas del grupo principalmente funciones de administración, quedando un grupo reducido de trabajadores propios dedicados a la operación”, sentenciaron.

En dicha oportunidad, fueron despedidos cerca de 1.300 “trabajadores propios”, principalmente técnicos, que en su mayoría pasaron a empresas contratistas, lo que precarizó sus condiciones laborales.

“Las funciones tercerizadas fueron todas las asociadas a las actividades que se ejecutan en terreno, encontrándose entre las principales las relacionadas con la continuidad y aseguramiento del suministro de energía eléctrica a la población”, explicaron los trabajadores de Enel.

El modelo de subcontratación empezó a mostrar sus falencias poco a poco, pero nunca llegó “a tener los efectos que hemos evidenciado durante los últimos eventos climáticos, ni menos los observados este fin de semana”, aseguran.

Desde el Sindicato de Profesionales Universitarios de Chilectra recalcan que el problema se agudizó en 2015, cuando Enel, nuevo controlador de Chile S.A., impulsó un nuevo plan de reestructuración, exigiendo mayor eficiencia a cada una de las áreas de la compañía. Esto se tradujo en una reducción de costos, especialmente en las empresas contratistas.

“Así, cada día sus contratos se reducen, en aras de incrementar las utilidades de la compañía, dando como resultado que al día de hoy no resulta atractivo para las empresas contratistas trabajar en los planes de emergencia, toda vez que los contratos son más rentables en la construcción de nuevas redes que en la atención de fallas”, manifestaron.

Además, los trabajadores aseguran que Enel impondrá a los contratistas un nuevo modelo de contrato en el corto plazo, donde pretende reducir nuevamente los costos en un 15%.

El Sindicato recuerda que la primera atención de las emergencias es realizada por call centers, que también son controlados por empresas contratistas que ofrecen trabajo part time por Internet, con personal sin mayor conocimiento de la estructura y operación de Enel.

“Cabe preguntarse entonces, ¿es este el nivel de empleados que requiere un servicio tan sensible como la atención de clientes ante emergencias? Para nosotros la respuesta es categórica: absolutamente no”, agregan.

Precarización laboral versus altas utilidades

En su fuerte crítica a las autoridades de la compañía, los trabajadores recuerdan que las decisiones se toman en Italia y que se imponen criterios y reducción de gastos a las empresas del grupo en Latinoamérica, desconociendo la realidad de cada país.

Además, recordaron que las utilidades de Enel durante 2016 fueron $141.499.466.000, “las que claramente han sido obtenidas mediante la reducción indiscriminada de costos, tanto mediante recortes de personal propio, como de reducción en presupuestos de operación, entre ellos el mantenimiento preventivo”.

En representación de los trabajadores de la empresa, desde el Sindicato ofrecieron sus excusas a la población “por las deficiencias de la compañía evidenciadas durante este fin de semana y los últimos eventos climático. Conocemos y compartimos su malestar, ya que además de ser trabajadores también somos clientes de la misma compañía”, manifestaron.

Por último, recalcan que es el momento de revisar el modelo de la empresa distribuidora de energía eléctrica, un modelo donde “la totalidad de las operaciones de terreno descansa en empresas contratistas, con contratos que se precarizan cada vez más, mientras las utilidades de la empresa aumentan”.