El sacerdote Rodrigo Gajardo fue condenado el pasado 27 de junio, tras reconocer que había abusado sexualmente de un menor en medio de un retiro religioso. Desde el movimiento Schoenstatt, al que pertenece, señalan que fue suspendido de sus labores y se encuentran a la espera de la resolución del Vaticano.

Según informa BioBioChile, en el fallo de la magistrado Claudia Santos, del 14° Juzgado de Garantía de Santiago, Gajardo es condenado a la pena de 61 días de presidio menor en su grado mínimo y a la suspensión de su cargo u oficio público durante la condena. Además, el sacerdote, que se desempeñaba como Vicerrector del Santuario Nacional de Maipú, no podrá trabajar con niños, niñas y adolescentes por un período de 10 años.

Los documentos establecen que el hecho ocurrió entre julio de 2008 y 2009, cuando el niño, de entre 15 y 16 años, “se encontraba pernoctando en el interior de la casa de la juventud del Santuario de Schoenstatt, ubicado en Vicente Valdés N° 346, comuna de La Florida”.

En ese lugar, “aprovechándose de la incapacidad para oponerse de la víctima al encontrarse ésta dormida, (Gajardo) procedió a realizar actos de significación sexual”.

La fiscal Alicia Crisosto confirmó los hechos y aseguró que el religioso, imputado y condenado por abuso sexual, “en la audiencia de procedimiento abreviado aceptó los hechos que se le imputaron”.

Sin embargo, el castigo podría aumentar para el sacerdote, ya que aún está pendiente la resolución de sus autoridades religiosas. 

“El proceso canónico correspondiente está a la espera de los dictámenes de la Santa Sede al respecto”, explicó el padre Fernando Baeza, Superior Provincial del Movimiento Apostólico de Schoenstatt.

Sin embargo, la congregación no quiso referirse a las acusaciones por abuso sexual que se conocieron en 2015 en contra del anterior vicerrector del Santuario Nacional de Maipú, el padre Francisco Basáñez Méndez.