Luciano Villanueva tenía 21 años, era el menor de tres hermanos y su vida fue interrumpida abruptamente durante un operativo policial en noviembre de 2014. Luciano tuvo un altercado con uno de sus vecinos –con quien tenía un historial de mala convivencia–, le quebró uno de los vidrios de su inmueble y horas más tarde, tres carabineros irrumpieron en el hogar de Luciano, buscándolo por el incidente.

“Él se resistió a ser detenido y en un arrebato de Carabineros, le dispararon a través de la puerta al interior de la casa dándole por la espalda y matándolo de manera inmediata”, explicó su hermano Mauricio Villanueva, consigna Radio Universidad de Chile.

El Instituto de Derechos Humanos (INDH) presentó una querella criminal por estos hechos en octubre de 2016 y en mayo pasado, el sargento Juan Marcelo Morales Cortés fue sentenciado a cinco años de presidio menor en su grado máximo, con el beneficio de libertad vigilada especial por Tribunal Oral de Cauquenes. Dicha sentencia luego fue ratificada el 13 de julio pasado por la Corte de Apelaciones de Talca.

Este es uno de los primeros casos donde se formaliza a un carabinero por delito de homicidio por justicia ordinaria, luego de la modificación que sufrió el Código de Justicia Militar en noviembre de 2016. Sin embargo, la familia de Villanueva manifestó su disconformidad ante la sentencia y afirmó que el fallo “no se condice con la brutalidad del delito, ya que cualquier otra persona que hubiese cometido tal acto nunca hubiese salido de la prisión preventiva” y que la condena por tal delito corresponde a diez años y un día, consigna La Izquierda Diario.

Además, calificaron como “humillante” que se haya otorgado el beneficio de la libertad vigilada, luego de los tres años que ha durado el proceso en busca de justicia. “Nos parece tremendamente frustrante, triste y repudiable”, afirmaron.

Finalmente, cuestionaron la modificación que establece que los funcionarios policiales victimarios serán formalizados por la justicia ordinaria y no por la justicia militar. “¿De qué sirve (…) si se va aplicar el Código Penal con benevolencia a delitos cometidos por la policía? Es decir, no existe igualdad ante la ley“.