En agosto comienza el esperado juicio oral en el caso Luchsinger Mackay, después de más de un año de espera que llevan los 11 imputados.

Una de las principales pruebas  contra los imputados, entre los que se encuentra la machi Francisca Linconao, es el testimonio de José Peralino Huinca, quien habría reconocido su participación en el crimen junto al resto. El problema es que el testigo también denuncia que fue torturado por dos oficiales de la PDI para que diera ese testimonio.

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Ayer el Juzgado de Garantía de Temuco ordenó dar curso a la investigación por tormentos y apremios ilegítimos contra Guillermo Vilches Saldivia y Claudio Leiro Marambio, los funcionarios de la Policía de Investigaciones que tomaron el testimonio de Peralino.

La causa había sido cerrada, pero en enero la Corte Supremo ordenó que se re abriera al dar cuenta que el Ministerio Público había omitido algunas de las indagatorias. De hecho, la Fiscalía solicitó el sobreseimiento de la causa una vez más, lo que fue rechazado.

“Nosotros contamos con el apoyo de una perito que trabajó en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), quien señalo que nuestro representado habría sufrido tormentos constitutivos de tortura, para que declara en esta causa criminal e involucrara a un montón de personas”, dijo el abogado de Peralino Pablo Villar a Radio Universidad de Chile.

Según comentó el abogado, hay dos testimonios que son contradictorios. Uno que acredita los apremios, y otro del SML, en poder de la Fiscalía, que lo descataría.

Aún así, para Villar la Fiscalía ha presionado por el cierre de esta causa por el peligro que pueda significar en el juicio Luchsinger Mackay, pues si se comprueba se cae una de las principales pruebas que sostiene el Ministerio Público.