28 años han pasado desde que el pintor catalán Salvador Dalí falleció y fue enterrado en Figueras, su ciudad natal. Ahora, un equipo de tres forenses, un ayudante, y tres personas del servicio funerario exhumó su cuerpo para responder a una demanda de paternidad de Pilar Abel quien asegura ser hija del artista.

Durante el proceso de exhumación, que tuvo lugar este jueves, se extrajeron un poco de pelo, uñas y dos huesos largos del cuerpo. Sin embargo, lo más sorprendente de la operación fue que “su bigote permanece intacto, marcando las 10 y 10, como él deseaba”. Así lo expresó Narcís Bardalet, responsable de embalsamar hace casi tres décadas al célebre pintor. “Es un milagro”, agregó.

Según informa el medio español La Vanguardia, Bardalet relató que el cuerpo “es una momia, como madera” y que para retirar los restos biológicos, los forenses tuvieron que “utilizar una sierra eléctrica en lugar de bisturí”.

En contra de la exhumación

Desde la Fundación Gala-Salvador Dalí consideraron “del todo improcedente” la exhumación de los restos mortales maestro, y aseguraron que la resolución judicial no está motivada ni tiene ningún tipo de fundamento. Tanto la institución como el Estado pidieron que la demandante, Pilar Abel, se hiciera pruebas de ADN y se cotejaran con los que hasta ahora siempre se había creído que habían sido su padre y su hermano, pero la petición no fue atendida.

Ahora, aseguran que en el caso de que se demuestre que Pilar Abel no es hija de Salvador Dalí, tal y como ellos sostienen, le reclamarán los costes del todo el proceso. En cambio, si se demuestra lo contrario y, efectivamente Pilar Abel es hija del pintor, entonces tendrá derecho a la legítima, que un 25 por ciento de la herencia.

El misterio se resolverá en el juicio del próximo 18 de septiembre.