La aprobación por parte del Comité de Ministros del vertedero de residuos químicos e industriales Ciclo en la comuna Til Til despertó una ola de críticas y encendidas manifestaciones en contra del proyecto de parte de sus autoridades y habitantes.

De hecho, la molestia del alcalde de la comuna, Nelson Orellana (RN), lo llevó a ordenar la clausura de parte del relleno sanitario KDM que también se encuentra en Til Til, y aseguró que “si el gobierno nos traiciona, devolvemos la mano”.

Sin embargo, con la aprobación del vertedero Ciclo no finaliza la serie de proyectos industriales que miran a la zona que integran las comunas de Til Til y Lampa, denominada como la “zona de sacrificio” de la Región Metropolitana debido a la gran cantidad de instalaciones que ya existen en el lugar.

Hoy en el Sistema de Evaluación Ambiental (SEA) existen 14 proyectos de inversión “en evaluación” que buscan asentarse en la zona y que implican un total de US$750 millones. De esas solicitudes, cinco pretenden intentan instalarse en la comuna de Til Til y otras nueve en Lampa; todos tienen en común que son de categoría “industrial”, consigna La Segunda.

En el caso de Til Til, tres de las iniciativas que se tramitan en el SEA son plantas de energía solar, y las demás son instalaciones de reciclaje y de tratamiento o manipulación de sustancias químicas.

Somos la localidad más castigada medioambientalmente de todo Chile“, aseguró Orellana, y agregó que “el hecho de que haya más proyectos rondando Til Til es lamentable. Por eso hemos levantado esta bandera de lucha, porque si no somos capaces de parar el vertedero de químicos, se nos viene una ola tremenda de más proyectos”.

Tras la aprobación de este proyecto, el ministro de Medio Ambiente, Marcelo Mena, aseguró que se debe poner énfasis en “modificar el plan regulador, para que así éste se haga cargo de la inequidad territorial en esta materia“.

Finalmente, para Javiera Valencia, investigadora de la Fundación Terram, los terrenos de la comuna “son atractivos para los inversionistas de grandes parques industriales, porque la situación más vulnerable de sus habitantes y el abandono del Estado en cuanto a infraestructura, abaratan los costos del suelo”.