“No la vamos a ingresar. Todo el estudio que se hizo es un insumo importante que va a servir para el próximo gobierno, y esperamos que se considere en una reforma a la salud”, dijo ayer la ministra de Salud Carmen Castillo, sepultando definitivamente la reforma al sistema de isapres, promesa de campaña de la Nueva Mayoría.

El gobierno trabajó en el proyecto entre 2015 y 2016 antes de decidir que no enviará la reforma al Congreso en la presente administración. El tema generaba expectación a comienzos del mandato de Michelle Bachelet. Incluso, en 2014, la presidenta convocó a una comisión asesora presidencial de 17 expertos para elaborar un proyecto de ley.

Entonces, se debatió sobre si la eventual reforma debía se exclusivamente para las isapres o debería incluir Fonasa, el sistema público.

Con el correr de los años -y ya con varias de sus reformas entrampadas en negociaciones parlamentarias- el gobierno siguió posponiendo el envío del proyecto hasta decir que lo haría este año para que se tramitado bajo la próxima administración. Ni siquiera será así.