La agrupación Modatima–Til Til (Movimiento de Defensa por el acceso al Agua, la Tierra y la protección del Medio ambiente) rechaza tajantemente la decisión del comité de Ministros compuesta por Carmen Castillo (Salud), Aurora Williams (Minería), Luis Felipe Céspedes (Economía), Andrés Rebolledo (Energía) y Carlos Furche (Agricultura), todos ellos presididos por el Ministro de medio ambiente Ing. Bioquímico Marcelo Mena quienes aprobaron de manera unánime (5-0) la instalación del proyecto CIGRI en Til-Til dando cuenta de que la clase política actúa una vez más dando la espalda a la ciudadanía que debieran proteger en coherencia con lo señalado en nuestra carta magna en el artículo 19, Nº 8, que manifiesta “el derecho de las personas a vivir en un ambiente libre de contaminación siendo deber del Estado velar por el cumplimiento de esta disposición”. Entendemos que con la aprobación de proyectos de este tipo no se hace más que eternizar un modelo de despojo que tiene justamente a las comunas como Til-til, vale decir, de alta vulnerabilidad, como sus principales victimas.

Las justificaciones esgrimidas para defender dicha resolución se respaldan en la normativa ambiental vigente cuyo marco institucional recién comienza a tomar forma en la décadas de los 80 y 90 con serias falencias entre ellas el manejo de los bienes naturales, por lo general, “con un carácter marcadamente productivista que está lejos de la noción de gestión ambiental”.(1). Normativa que ha demostrado además ser muy laxa y deficiente sobre todo en temáticas de participación ciudadana, donde la normativa es consultiva y no vinculante.

Las autoridades pretenden desconocer que este proyecto, que como célula individual, cumple con la normativa vigente, viene a integrarse a una zona que ya presenta pasivos ambientales importantes (30 documentados en toda la comuna y al menos 6 en la zona que circunda a este nuevo proyecto) con los cuales puede interaccionar afectando la salud de la población. Ya se han demostrado altas concentraciones de arsénico y plomo en aguas del estero de Tiltil y en aguas del Embalse Agrícola de Rungue, y todavía se encuentran algunos elementos tóxicos en la zona, hablamos específicamente de los relaves enterrados de la empresa Refimet cuya estela de metales pesado continua infiltrando nuestras napas (2) (3), esto en suelos de similares características a las del proyecto CIGRI y en excavaciones también “debidamente impermeabilizadas”. Esto cobra aún más importancia si se considera que la comuna de Til Til ya presenta escasez del recurso hídrico.

Si bien el Ministro Mena sostiene que “Esto no significa que no estemos preocupados de la fiscalización”, en la práctica tenemos que las fiscalizaciones efectuadas por la Superintendencia del medio ambiente (SMA) han disminuido a nivel nacional un 30% entre los años 2013 y 2016, y un 70% si nos centramos solo en la comuna de Til Til, disminución que se mantendría al alza este 2017 en dónde se detallan solo 270 fiscalizaciones a nivel regional ninguna de las cuales se ha efectuado en nuestra comuna.

El titular de MMA afirma que “ (…) el riesgo a la salud es mínimo”, pero no inexistente y prueba de ello son los numerosos problemas que han presentado empresas que en el “papel” cumplen con la Norma, es más el 28 de Julio del año 2016 la planta de tratamiento de residuos industriales HIDRONOR (equivalente a ciclo) presento una explosión y posterior incendio en sus instalaciones lo que significó una importante emisión de elementos tóxicos al ambiente.

Para subsanar estas situaciones y frenar a los más de 30 proyectos contaminantes que hoy golpean nuestra puerta, se hace imperativo:

–           La generación de políticas de compensación para las zonas de Sacrificio Medioambiental

–           Avanzar en temáticas ordenamiento territorial (Plano regulador comunal y Metropolitano)

–           Generación de más y mejores normas de suelo y agua

–           El fortalecimiento de la Institucionalidad medio ambiental

–           Una nueva definición de las Normas de calidad que permitan incluir variables cuantitativas

–           Aumentar el número de las fiscalizaciones adecuando además el perfil profesional de los fiscalizadores para fortalecer la capacidad del estado en el cumplimiento de esta función. Pensando además en la generación eventual de un modelo distinto de fiscalización que opere a escalas locales.

–           Derogación del artículo 19 Nº 24 de la constitución que significó la privatización del agua.

Modatima ha desplegado un sinnúmero de acciones para concientizar a la población formando a líderes sociales en temáticas medioambientales que buscan instaurar debidamente esta temática en las políticas públicas como eje de un desarrollo sustentable.

Nos sumamos al descontento de la comunidad de Til Til ofreciendo todo nuestro apoyo en las instancias en que se requiera para revertir esta injusticia y hacer que Til Til deje de ser el excluido basurero de esta “copia feliz del edén”.