Los deseos del presidente de Estados Unidos Donald Trump de enterrar bajo tierra el sistema de salud instaurado por el ex mandatario Barack Obama seguirán esperando, después de que el Senado rechazara la derogación. 

“Fue una gran desilusión, lamento que nuestros esfuerzos fueran insuficientes esta vez”, aseguró el vocero de la bancada republicana Mitch McConnel tras la estrecha votación que se definió por solo un voto: 51 contra 49.

Clave resultaron tres votos republicanos que optaron por mantener el llamado “Obamacare”. Específicamente el senador John McCain, ex candidato presidencial republicano y quien recientemente fue diagnosticado con cáncer a la cabeza. Sin su voto, la iniciativa hubiese sido derogada, pues en caso de empate dirime el vicepresidente de Estados Unidos, en este caso el republicano Mike Pence.

Este es el tercer intento fallido de derogar el sistema de salud instaurado por Obama en 2010. El mandatario Donald Trump no dudó en publicar en Twitter que “3 republicanos y 48 demócratas decepcionaron al país”.

Antes de la votación, la Oficina de Presupuesto del Congreso había llegado a la conclusión de que si derogaba, las primas de salud aumentarían en un 20% al año y 16 millones de personas perderían su seguro de salud. 

“Ahora debemos volver al modo correcto de legislar y devolver el proyecto al comité, celebrar audiencias, recibir opiniones de ambos bandos, escuchar las recomendaciones de los gobernadores de la nación y elaborar un proyecto que finalmente proporcione cobertura sanitaria asequible para el pueblo estadounidense”, dijo McCain tras la votación.