Camilo Escalona sacó la voz en el marco de la crisis protagonizada por Enel, compañía que ha sido acusada por ineficiencia en el suministro eléctrico de la capital y cobros abusivos.

El ex senador socialista criticó que “este ‘tigre’ que pretendíamos ser se colapsó a la primera de cambio, ya que por muy inusual que haya sido la nevazón en Santiago, no da para justificar un largo corte de luz en más de 200 mil hogares y por casi una semana en decenas de miles de ellos, extendiéndose la interrupción desde Aysén a Valparaíso”.

“Estos hechos se producen en la espina dorsal del sistema económico que desechó el Estado por ineficiente y que instaló el reinado de la gestión privada como la llave infalible del orden económico”, añadió en su columna publicada por Cooperativa.

Para Escalona, “no es una falla cualquiera, toca una fibra ultrasensible de la ideología neoliberal y de la actual cultura empresarial, aquella que ha pregonado hasta el cansancio que el Estado está condenado a fracasar si se propone la gestión productiva y el mercado a salir necesariamente exitoso de cualquier desafío”.

“La experiencia indica que el dogma ideológico no sirve, sea estatal o anti estatal, lo que debe prevalecer es el bien común y esa ser una orientación inalterable de los gobiernos”, puntualizó.

El ex timonel del PS recurrió a la histórica frase del líder chino Deng Siao Ping, “no importa el color del gato, lo importante es que cace ratones” para señalar que, a diferencia de China, en Chile “ocurre al revés y el privado no responde”.

Para Escalona, el Estado existe “no solo para pagar los platos rotos de los apagones o de alzas tarifarias voluminosas e inexplicables, sino que para tomar la dirección de esos procesos vitales para el país cuya marcha no puede ni debe paralizarse”.

“El Estado debe robustecer su rol regulador, si ese resulta insuficiente e impotente para asegurar que los privados atiendan un servicio esencial para la población, como es el servicio eléctrico, en particular, en las condiciones de un duro invierno. En tal caso, el Estado no podrá sino retomar la gestión de esos enormes consorcios y sus infraestructuras, que existen porque se crearon por el Estado, sostenerlas y afianzar su contribución al país”, concluyó.