A través de una publicación en Facebook, una estudiante de la Universidad de Chile denunció las precarias condiciones en las que trabajan las y los guardias del campus Juan Gómez Millas, ubicado en la comuna de Ñuñoa.

“Hoy mientras iba saliendo de la facultad por la nueva salida hacia Grecia, me encuentro a la tía Patricia (en la foto) en su nuevo “lugar de trabajo”. La salude y le pregunte que le pasaba, a lo que me responde claramente afectada que se sentía super mal por la humillación que estaba sufriendo en ese lugar. La casucha de los guardias para esta salida es miserable, antes no lo había notado, pero hoy cuando vi a la tía llorando, me di cuenta de las condiciones de trabajo en que los tienen”, describió la joven.

Además, la alumna manifestó sentir pena y vergüenza por no haberse percatado antes de esta situación, que al parecer se extiende desde hace un tiempo: “Me contó que el anterior guardia se había enfermado debido a que no hay forma de calefaccionarse a pesar que deben estar ahí durante todo el día. Mucho menos con electricidad. La casucha debe ser de no más de 1.5 mts por 1.5 mts. No está preparada para la lluvia (en las fotos se ve que hay una tabla mal puesta como “techo”), el piso también es una tabla que si es que llega a llover, solo ayudará a tener al/la guardia de turno con toda la humedad, el frío y el viento”.

La estudiante recalcó que la situación es “bastante denigrante para nuestros trabajadores y trabajadoras, que además son sub-contratados a honorarios, por lo que si se enferman nadie les paga sus licencias”.

A través de su publicación, la joven llamó a sus compañeros a actuar al respecto: “Hacer invisibles a los tíos y tías cuando entramos y salimos de la U como veo que lo hacen muchos de nuestros compañeres no va conmigo (…) Quien me desee apañar que se manifieste y también se acerque a ellos para darles unos minutos de su tiempo y saber cómo están”, cerró.