Una serie de casos de haitianos profesionales en Chile fue revelado por la Revista Sábado de El Mercurio, donde prácticamente ninguno trabaja en lo que estudió.

Uno de los más destacados es el de Isaac Georges (32), un economista que trabaja en una carnicería como inspector de calidad.

Según su relato, entró a estudiar esta carrera en la Universidad Estatal de Puerto Príncipe porque “quería comprender cómo los problemas de las naciones como Haití se podían solucionar a través de políticas económicas. Estoy muy orgulloso de mi carrera”.

Georges había trabajado con organizaciones comunitarias en gestión de proyectos, también como cajero de banco y analista financiero. Sin embargo, cuando llegó a nuestro país, pensó: “Estoy en Chile, un país con más desarrollo que el mío, que tiene otra estructura pero también tiene más oportunidades… Pero eso no pasó”.

“Cuando arribé a Chile, yo no pensé en trabajar en mi carrera directamente, porque me falta aprender el idioma. Pero confío en mi formación y que voy a encontrar cuando domine el español”, aclaró.

Sin embargo, el caso de Georges es más grande de lo que cree, ya que cerca de un 30 por ciento de los migrantes haitianos que ha llegado a Chile tiene algún título universitario.

Es decir, si nos quedamos con las cifras de la PDI, institución que estipulaba que para el 2016 había al menos 40 mil inmigrantes caribeños en el país, entonces unos 12 mil haitianos poseen título de educación superior.

Para que un inmigrante pueda convalidar sus estudios deben realizar un trámite en la Universidad de Chile. Sin embargo, hay testimonios que aseguran que les cobran entre 230 mil y casi 2 millones de pesos.

Por su parte, la casa de estudios asegura no haber recibido ninguna solicitud de haitianos que hayan cursado carreras en su país para convalidar sus carreras.