Tras los extensos incendios forestales que afectaron la zona centro sur del país durante el pasado verano, la especie perdió la poca vegetación nativa restante en la Cordillera de la Costa, en la región de El Maule, que le sirve de alimento y refugio.

Según los informes realizados por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) tras los incendios, se elaboró un reporte que buscaba identificar a las especies más perjudicadas por los siniestros, según consignó Diario El Centro.

“Después de los incendios, nos llegaron reportes de pudúes con mordeduras de perros. Es decir, escapando de los incendios, se escapaban a los poblados y los perros los atacaban. Lo más terrible de todo, es que al hospital de campaña de Curepto nos llegó un pudú baleado, el que murió”, contó el director del Comité Pro Defensa de la Fauna y la Flora (Codeff), Mauricio Valiente.

El pudú es una de las especies únicas en el mundo. Habita en Chile y Argentina y su límite norte por la se encuentra en las provincias de Talca y Curicó, en la comuna de Curepto.

“La clave de esto es que es especie de hábitat nativo, es decir, que solo vive en zonas donde haya vegetación nativa. Las grandes amenazas que nosotros teníamos antes de los incendios forestales era que este animal ya tenía muy pocos lugares con vegetación nativa. Las plantaciones de pino han copado la Cordillera de la Costa y solo le quedaba para sobrevivir las zonas de quebradas y por los incendios estas zonas, casi en su totalidad, se quemaron”,

La ocurrencia de incendios reduce los lugares donde los pudúes pueden refugiarse y encontrar alimentos, lo que podría estar provocando su extensión en la zona de la Curepto y más al sur. Por ello, los activistas y animalistas están pidiendo a las autoridades realizar un catrastro al respecto.

El pudú, parte de la segunda especie de cérvidos más pequeños del planeta, es un animal solitario y altamente estresable, sensible a la manipulación, lo que provoca en él una baja inmunológica que lo puede llevar a la muerte.