Luego de seis temporadas y con la séptima en pleno desarrollo, las principales historias de la serie Game of Thrones (HBO) ya han tomado su curso y están próximas a encontrarse. El conflicto está despertando, y la muestra más reciente fue lo sucedido en el capítulo del pasado domingo, cuando Daenerys Targaryen decidió atacar con uno de sus dragones al bando de los Lannister, que se habían tomado la ciudad de Altojardín, como muestra de su poder.

Una columna publicada en el medio El Correo, presenta un particular análisis del estado en el que se encuentra la serie, con las mujeres tomando el primer plano del desarrollo de la trama y emancipándose de la condición de víctimas que tuvieron en las primeras temporadas. El texto, además, presenta cómo los hombres sufrieron un gran vuelco: ahora están debilitados y dañados.

Líderes, guerreras y con la magia de su lado

“La serie presenta una casta de mujeres que no quiere estar a la sombra de ningún hombre y que ambiciona el poder. Las dos máximas exponentes son Cersei Lannister y Daenerys Targaryen, tan distintas y tan iguales en algunos aspectos”, dice la publicación, que también menciona a Sansa Stark y Olenna Tyrell como casos de mujeres que, luego de estar bajo la dominación de maridos crueles, despectivos o alcohólicos, se levantan como importantes líderes y poderosas estrategas. En la misma línea se encuentra Lyanna Mormont, la niña de once años que resguarda la Isla del Oso y que ha destacado por sus enérgicos discursos.

“El padre de la saga, el escritor George R. R. Martin, no se ha limitado a presentarlas con capacidad intelectual pero sin aptitudes físicas, como tiernas amapolas que deben ser protegidas por varones fuertes”, agrega el texto, que destaca los casos de Brienne de Tarth, Yara Greyjoy, Meera Reed, las Serpientes de Arena y las salvajes Ygritte y Osha como algunas de las grandes guerreras de la serie.

Otra fortaleza que ha permitido que las mujeres se conviertan en figuras poderosas es la magia. Además de Daenerys, la única capaz de controlar a sus dragones, destacan los casos de Melissandre, la Bruja Roja, y especialmente el de Arya Stark, quien gracias al entrenamiento que recibió en la Casa de Blanco y Negro –el templo del Dios de Muchos Rostros– finalmente ha podido avanzar en el cumplimiento de su lista.

Mutilados, desequilibrados y calculadores

“La representación masculina ofrece ahora la imagen de machos alfa desorientados, a quienes la gestión de la violencia ya les ha demostrado que es incapaz de garantizar su supervivencia”, continúa la publicación, que explica que “a una gran mayoría les han adjudicado una tara física que les debilita. Es como si las cicatrices ya no fuesen heroicas, sino el pago en sangre que han tenido que realizar por intentar dirigir un mundo que les ha superado.

En este grupo se encuentran los casos de Tyrion Lannister (que tiene una cicatriz que le cruza la cara), Jaime Lannister (manco), Ser Davos (al que le fueron amputados los dedos de la mano izquierda), los hermanos Clegane (‘El Perro’ tiene la mitad de su rostro quemado y ‘La Montaña’ está completamente deforme), Theon Greyjoy, Gusano Gris, y Lord Varys (los tres fueron castrados en distintos momentos de sus vidas).

Por otra parte, también se encuentran “los individuos desequilibrados por no haber sabido gestionar sus sentimientos con respecto a las mujeres”, a quienes esa falta los ha convertido en personajes trágicos y solitarios. Este grupo lo lidera Jon Snow, quien vio morir a Ygritte en sus brazos a causa de sus errores, y luego de eso se volcó únicamente en el cumplimiento de su deber. La misma senda han seguido Jaime Lannister, quien visiblemente tiene problemas para convivir con el amor por su hermana, y el ícono: Ser Jorah Mormont, atrapado en su devoción por Khaleesi, y dispuesto a seguirla incluso a pesar de la psoriagrís sin cura que le afectaba.

En tercer lugar, “se podría calificar la de los tipos turbios, que no dudan en manipular y utilizar a las mujeres y que revelan un egoísmo malsano”. El mejor exponente en este caso es Petyr Baelish, más conocido como ‘Meñique’, de quien se conoce su amor imposible por Catelyn Tully y que finalmente se casó con su hermana, Lysa. “Es como si el desprecio que sufrió en su juventud se hubiera convertido en una cicatriz interior que le convierte en uno de los individuos más peligrosos de los Siete Reinos”, se explica en el texto. En el mismo sentido pero a menor escala se encuentra Bronn de las Aguas Negras, quien “solo busca una esposa que le eleve en la escala social y que no tiene otro sentimiento que la ambición y la supervivencia”.