Los tribunales de la capital de argentina están en el punto de mira luego de que la joven Nadia Rojas desapareciera por segunda vez en un mes. La familia y organizaciones sociales y políticas culpan al Estado de no haberla “custodiado” y aseguran que la joven, vinculada a una red de trata, estaba siendo amenazada.

“A Nadia no la perdimos ella ni nosotrxs, la perdió el Estado que no se hizo cargo de todas las tareas correspondientes para garantizar su cuidado”, denunció la Red de Docentes, Familias y Organizaciones de la zona de Bajo Flores.

Rojas, de 14 años fue hallada el 12 de julio tras permanecer un mes fuera de su hogar en el barrio porteño de Villa Lugano, y volvió a desaparecer el pasado día 3 de agosto del refugio al que había sido trasladada por orden de la justicia federal, escapando por la ventana.

El personal del refugio aseguró que la adolescente está embarazada y, en base a un estudio con fecha del 28 de julio, llevaría ya seis semanas de gestación.

La primera desaparición tuvo lugar el pasado 9 de junio cuando la chica se dirigía a la escuela René Favaloro, ubicada cerca de su casa, y 32 días más tarde fue encontrada en buenas condiciones de salud en el barrio porteño de Parque Patricios. En ese momento la justicia ordenó su traslado a un refugio de la ciudad.

Según consigna el medio argentino Marcha, el legislador Marcelo Ramal aseguró que “todo indica la existencia de una red mafiosa de trata de personas” y que Elena Rojas Paucará, madre de la joven, recibió “muchísimas” amenazas para levantar la denuncia”. Además agregó: “Estas redes de trata no operan en la visión tradicional, no hacen un secuestro violento. Hay una captación que convencen a chicas, se hacen los amigos, las seducen y les prometen cosas que luego terminan con ellas vendiendo drogas o víctimas de explotación sexual”.

El Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo del cuidado de la víctima, decidió trasladarla a una nueva institución luego de conocer algunos detalles de los abusos que sufrió durante la primera desaparición.

Ahora, la red de docentes apunta a las instituciones estatales, en concreto al Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes porteño, a quien el fiscal delegó la custodia de Nadia. “Con la certeza más firme que nunca de que el Estado y sus funcionarixs son responsables. Le exigimos a Canicoba Corral [juez de la causa] y a Federico Delgado [fiscal] que pongan todos los recursos existentes en la justicia a disposición para poder encontrarla”, aseguran los docentes en su comunicado.