Cientos de kilos de plumavit, boyas y cabos sueltas llegan a la playa cada vez que sube la marea. La situación se repite cada vez más en la zona de Detif, en Chiloé, donde los vecinos critican la gran cantidad de basura que deja en la zona la industria acuícola.

Esta actividad, relativa a la producción de salmones y choritos, ha aumentado de manera sostenida en la Región de Los Lagos durante los últimos años, llegando a constituir el 68% de las concesiones de acuicultura otorgadas a nivel nacional, y siendo en su mayoría destinada a la producción miticultora.

Playa Mallil, Punta Coem. Por Tomás Acuña

Esta actividad ha sido reconocida como una de las principales generadoras de Residuos Antropogénicos Marinos (RAM), que cuando incluyen elementos flotadores, son capaces de viajar largas distancias a través del océano hasta hundirse, o acumularse en las playas denominadas sumidero. La composición de estos RAM, va de un 60 a 80% de plásticos, siendo comunes en el caso de la Región de Los Lagos el plumavit y los cabos (cuerdas hechas de nylon o polipropileno), que además de acumularse en la superficie de la playa, se entierran, ocultando su verdadero impacto y dificultando las actividades de limpieza. Sumado a esto, los RAM suponen un impacto para los ecosistemas del lugar, ya que al depositarse en grandes volúmenes en las playas, perturban el hábitat de algunas especies de aves y peces, quienes los ingieren al confundirlos con alimento.

“Esto lo trae el mar y siempre la limpieza la hace el municipio. Pero pasan dos tres días y un oleaje fuerte, y de nuevo lo mismo“, aseguró a Radio Bío Bío José Cárdenas, vecino del sector.

Dada esta problemática, el Laboratorio para el Análisis de la Biosfera de la Universidad de Chile (LAB), en el marco del proyecto PredRes, financiado a través de Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, ha estado durante este año desarrollando un modelo que permite estimar la cantidad de material que se acumula en las playas por medio de imágenes satelitales. Este estudio ya cuenta con algunos resultados preliminares, donde se reporta que en la playa de Detif, en la Comuna de Puqueldón, existen acumuladas 30 toneladas de plumavit, que provienen de los elementos flotadores que son utilizados tanto por productores artesanales, como industriales.

Actualmente la normativa denominada Reglamento Ambiental para la Acuicultura (RAMA), establece que no está permitido la utilización de elementos flotadores que se desagreguen, como es el caso del plumavit. Para llevar más lejos el Reglamento es que la Gobernación Marítima de Castro ha difundido un boletín donde se especifica que los productores no pueden ocupar plumavit, limitándose solamente al uso de las boyas grandes de plástico que no se disgregan.

Playa Detif, Achao. Por Tomás Acuña

Para enfrentar el problema de la acumulación en las playas sumidero, el mismo Reglamento obliga a las concesiones a mantener la limpieza de los sectores aledaños a su planta, situación que hasta el momento si ha sido cumplida. El problema surge porque no todas las playas están cerca de los sectores de concesión, por tanto, no son limpiadas por las empresas que generan los residuos ni por las Municipalidades correspondientes, en en general por la difícil accesibilidad y alto costo asociada a ellas).

“Toda la gente que vive a la orilla de la playa tiene que quemarlo, no hay otra opción. Me gustaría que las autoridades vengan a ver en terreno la contaminación, el ministro de medio ambiente, que se preocupe un poco, porque para nadie es grato limpiar basura ajena“, aseguró Glora Mansilla, otra vecina de la zona de Detif.

 

Playa Detif, Achao. Por Tomás Acuña