En México, la cifra de desaparecidos superó las más de 30 mil personas en los últimos años, “más los que no son contados por las estadísticas, estamos hablando de muchos más’’, señaló el representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), Jan Jarab.

Durante su participación en el foro sobre desaparición forzada en Guerrero, aseguró que los temas “más graves” son el reciente descubrimiento de fosas clandestinas, “de las cuales no existen registros confiables”, y las condiciones de inseguridad e impunidad en México.

Destacó que la entidad de Guerrero es una de las que tienes marcada injerencia en esos temas y recordó el caso de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa hace casi tres años, el cual aún se mantiene en total impunidad y sin acceso a la verdad.

Por su parte, el ex miembro del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas de Naciones Unidas, Ariel Dulitzky, explicó que se eligió al estado de Guerrero para llevar a cabo el foro porque “representa la continuidad’’ del delito de desaparición en México. ‘‘Guerrero es fuente de inspiración, no sólo para México, sino para toda América Latina. Las luchas se iniciaron en Atoyac, representadas por Tita Radilla, y después con los padres y madres de familia de los normalistas de Ayotzinapa, más los otros desaparecidos en esta entidad”, añadió.

El ex presidente del Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU, Santiago Corcuera, destacó que, a pesar de que desde el 2002 México ratificó la desaparición en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coridh), “el camino ha sido lento y con tropiezos, ya que la tipificación de 2001 –como la Coridh nos lo hizo notar en la sentencia de Rosendo Radilla Pacheco contra México, en 2009– está mal, -pues- los legisladores no pudieron ni siquiera copiar adecuadamente la definición contenida en la declaración de la ONU de 1992 sobre desapariciones forzadas”.

De acuerdo con las cifras de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Guerrero es la entidad con mayor número de fosas clandestinas registradas, seguida de Nuevo León, Veracruz, Zacatecas, Coahuila, Colima, San Luis Potosí, Durango, Jalisco y Sonora.

Original en Desinformémonos.