Desde hace algunos años en la ciudad de Talca se efectúa la denominada “Fiesta del Chancho Muerto”. Este año se desarrolló la novena versión durante los días 5 y  6 de agosto y la fiesta se presentó ante la comunidad como una actividad de tipo “costumbrista”, ya que tiene como inspiración la costumbre campesina de matar y faenar un chancho en el período invernal, de una manera colectiva, con participación de familiares, vecinos y vecinas, en un ambiente de fiesta con el acompañamiento de cantoras y cantores populares, relacionada con festividades, onomásticos y cumpleaños.

El objetivo era obtener la carne del cerdo y sus productos derivados, como las longanizas, prietas, chicharrones, arrollado, paté, pero especialmente la manteca, que constituía la materia prima para la elaboración de otras comidas típicas, antes de la existencia del aceite. Todavía hoy, en sectores campesinos y populares, la manteca sigue siendo un producto esencial en sus comidas tradicionales.

Esta fiesta reúne a distintos grupos de cocineros y cocineras representando a diferentes lugares de la Región del Maule, de otras regiones del país e incluso del extranjero, en un gran patio central de comida. Cuenta, además, con varios otros espacios destinados a pequeños “emprendedores” y artesanos, concitando la presencia de entre cien mil y doscientos mil visitantes durante los dos días de actividad.

Sin embargo, aún cuando esta actividad recoge una arraigada tradición campesina, en la práctica representa sólo un gran evento turístico organizado por la Municipalidad de Talca y la Empresa Agroindustrial Coexca S.A.

Probablemente esta unión entre instituciones públicas y el sector privado obedezca a las actividades desarrolladas por las empresas en lo que se denomina la Responsabilidad Social Empresarial (RES), que se enmarca dentro de normas certificables que favorecen la comercialización de sus productos en los países desarrollados, transformando así una denominada “fiesta costumbrista popular” en un gran evento de marketing.

La Empresa Coexca en su sitio web manifiesta que “nace el año 2002 fruto de la necesidad de comercializar, tanto en el mercado interno como externo, las producciones de cerdos de siete planteles nacionales (…) tiene oficinas comerciales en Asia y Europa, maneja la marca Campo Noble y luego de más de una década, los cortes se comercializan en más de veinte países, alcanzando una facturación de USD 80 millones al año. (…) Agrícola COEXCA S.A. fue creada con el objetivo de dedicarse a la producción y crianza de cerdos.

La empresa inició en mayo de 2015 la construcción de un nuevo plantel de cerdos de nombre “Criadero San Agustín del Arbolillo”, ubicado en la comuna de San Javier, provincia de Linares. Este plantel tendrá en su etapa inicial, una capacidad para engorda de cerdos en formato destete y ventas, equivalente a la producción de de 2.200 madres. El Criadero San Agustín del Arbolillo se emplaza en un terreno cuya superficie total es de 1.100 hectáreas, de las cuales 700 se encuentran forestadas con la especie pinus radiata. La empresa cuenta con los permisos ambientales y sectoriales, para instalar en este criadero la producción equivalente a 10.000 madres.

En cambio, en la Comunidad de El Sauce, ubicada a 25 kilómetros al sur de San Javier, sus habitantes llevan adelante una movilización rechazando la instalación de esta planta, indicando que están muy conscientes de lo que pasó con la planta de Agrosuper en la localidad de Freirina y Huasco, donde los malos lores, las moscas y la contaminación de las napas de aguas subterráneas provocaron tremendos daños ambientales y de salud pública, temiendo que en este caso suceda lo mismo. La decidida y valiente movilización llevada adelante en múltiples formas por los habitantes del sector de Freirina y Huasco, lograron el cierre definitivo de dicha planta y ese ejemplo de lucha popular está presente en las vecinas y vecinos de la comuna de San Javier, quienes denuncian que esta planta de Coexca se puede transformar en una “ Freirina 2” y a través de sus movilizaciones están exigiendo la nulidad de la Resolución de Certificación Ambiental obtenida por Coexca S.A. el año 2008.

Según estimaciones que han realizado, la contaminación que provocaría esta planta se extendería 30 kilómetros a la redonda afectando a las localidades de San Javier, Huerta del Maule, Melozal, Sauzal e incluso Cauquenes.

En el sitio web Villa Alegre Gráfico, un medio informativo digital independiente, en una crónica relacionada con movilizaciones realizadas durante el año 2016 en el sector El Sauce, uno de los dirigentes de los vecinos, Ramón Romo, afirma: “Nos encontramos con que, de manera muy subterránea, la empresa compró una gran cantidad de terreno y ahora están colocando cuatro criaderos de chanchos, que serán más o menos unos ciento veinte mil animales correspondiendo a unos treinta mil animales adultos mensuales, los que producirán purines y contaminarán las napas”.

La comunidad sigue adelante con sus demandas y movilizaciones durante el presente año, exigiendo a las autoridades que se solicite a la empresa un Estudio de Impacto Ambiental y no solamente una Resolución de Impacto Ambiental con la que cuenta la planta desde el año 2008, la que debiera ser anulada, haciendo énfasis que a medida que avanza el proyecto se dan cuenta que es mucho mayor la cantidad de cerdos que se producirán, aumentando los riesgos sanitarios de la población local, la contaminación de los cultivos de pequeñas viñas y huertos orgánicos, agregándosele, además, el altísimo consumo de agua que demandará la planta para su funcionamiento, en una zona afectada actualmente por una escasez de dicho vital elemento, que en la temporada de verano tiene que ser reforzado su abastecimiento con camiones aljibes para mitigar esta grave situación.

Con lo planteado en esta crónica se puede legítimamente manifestar, parafraseando un dicho popular, que “hay chancho encerrado” en la Fiesta del chancho Muerto.