El temor a que el conflicto verbal que mantienen Corea del Norte y Estados Unidos escale hasta que ambos países decidan utilizar su arsenal nuclear ha obligado a China a alzar la voz.

Según relata el diario El País, el propio presidente del gigante asiático, Xi Jinping, conversó telefónicamente durante esta madrugada con su par estadounidense, Donald Trump.

En la instancia, el secretario general del Partido Comunista chino le pidió “contención”. Sin embargo, el otrora magnate y hoy máxima autoridad de EE.UU. exigió que para ello, Corea del Norte “debe frenar las provocaciones”.

Las acciones chinas no empezaron ahí. Horas antes, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Geng Shuang, había solicitado a ambos país que “eviten ir por el viejo camino de mostrar fuerza y escalar continuamente la situación”, junto con pedir “cautela” en sus palabras y acciones.

Hasta ahora, China se había mantenido en una posición discreta ante los ataques verbales entre Washington y Pyongyang, y solo había apostado por la vía diplomática a buscar que Corea del Norte renunciara a su programa de armamento nuclear.

Su influencia sobre el conflicto llegó a su cénit a principios de siglo, cuando lideró conversaciones multilaterales entre las dos Coreas, Estados Unidos, Japón y Rusia. Sin embargo, el vínculo fue infructífero y se suspendió en 2009, cuando Norcorea decidió levantarse de la mesa de negociación. Hoy solo posee relaciones diplomáticas relativamente fluidas con el gobierno de Kim Jong-un.