Josefa Errázuriz rompió el silencio tras el destape de Servicio de Impuestos Internos, organismo que emitió un acta de denuncia en su contra por la emisión de 286 boletas de honorarios fraudulentas incluidas en la contabilidad del Club Providencia, lo que se suma al déficit de 3 mil millones de pesos detectado en la Corporación de Desarrollo Social y que fue acusado por la actual administración de Evelyn Matthei.

La ex alcaldesa reiteró que los trabajos de esas boletas sí se realizaron -pagaban horas extras-, que incluso algunas boletas se remontaban a antes de su administración y detalló que “la única relación de algunas de esas horas y de trabajo corresponden a que el Club Providencia se hizo responsable en el 2013 de la fiesta dieciochera. Y, por lo tanto, hubo funcionarios que hicieron ese trabajo en la fiesta y efectivamente también se pagó ahí, porque el Club se hizo cargo”.

Esto no es que se me hubiese ocurrido a mí en una noche de insomnio. El Club Providencia había hecho la fiesta dieciochera y había obtenido una ganancia de alrededor de 58 o 60 millones de pesos, y lo que nosotros dijimos fue que no había un perjuicio al Club en términos de que se pagaran esas horas extras”, señaló en La Tercera.

Sin embargo, el perjuicio existió y asciende a la cifra de 7,2 millones de pesos. Ante esto, Errázuriz admitió que “fue un error y lo reconozco hidalgamente. La municipalidad y el Club estaban relacionados y lo siguen estando. Fui asesorada, el administrador municipal me dijo que se podía hacer y lo realizamos”.

“Nosotros recibimos el Club con 80 millones de pesos en contra. Y lo entregamos al final de nuestro mandato con cifras azules. Cuando se hizo la denuncia, el SII me llamó, la PDI me llamó, y yo declaré siempre y expuse estas mismas razones. Y dije que si hubiese algún tipo de recursos que el Fisco no hubiese recibido, no eran responsabilidad de los funcionarios, sino que era nuestra, en términos de que nosotros habíamos visto la fórmula”, subrayó.

La ex alcaldesa descartó haber sido “traicionada por los funcionarios”. Ella atribuye responsabilidad a que “fui mal asesorada y es un error administrativo, un error político, y por eso yo voy a asumir mi responsabilidad con Impuestos Internos. Uno en la vida siempre aprende y evidentemente que no lo volvería a hacer”.

Entre sus asesores no solo estaba Lautaro Contreras, sino también Ernesto Livacic. Errázuriz puntualizó que “quizás hubo inexperiencia, también a lo mejor debería haber consultado más sobre este tema, preguntar en Impuestos Internos, pero confié plenamente en lo que me recomendaron. Lo que a mí me guiaba es que aquí había un bien superior que eran los colegas municipales a los cuales se les debía dinero. Los funcionarios municipales merecen respeto y merecen que horas que efectivamente trabajaron se les pagaran”.