Luego de la expectación que se mantuvo latente durante los últimos días tras el rechazo al polémico proyecto minero-portuario Dominga (AES Gener), el mediodía de este jueves los ministros de Hacienda, Rodrigo Valdés (PPD), y Economía, Luis Céspedes (DC), anunciaron su renuncia a sus cargos y su salida de La Moneda.

Quienes entraron en reemplazo son figuras conocidas: mientras Nicolás Eyzaguirre (PPD) se trasladó del Ministerio Secretaría General de la Presidencia (Segpres) a Hacienda, Gabriel de la Fuente (vinculado al PS), quien se desempeñaba como subsecretario, se hará cargo de esta última cartera y Jorge Rodríguez Grossi (DC) entrará a Economía.

“Fanático de los empresarios”

Jorge Rodríguez Grossi ha cruzado varias veces el límite entre la administración pública y el mundo de los negocios privados. Economista de la Universidad de Chile con un master en Economía y estudios de doctorado en la Universidad de Boston, es conocido dentro de la Nueva Mayoría como un “neoliberal de tomo y lomo”, e incluso él mismo se ha autodefinido como un “fanático de los empresarios”, según consigna Ciper Chile.

El economista ha trabajado como hombre de confianza de los grupos económicos más poderosos del país, entre ellos AES Gener y los Luksic, y dada esa cercanía, se desempeñó como el presidente ejecutivo de la central hidroeléctrica Alto Maipo, propiedad de AES Gener y –hasta comienzos de 2017–de Antofagasta Minerals (Grupo Luksic). 

Sin embargo, su vínculo con AES Gener se remonta a varios años más atrás. En 1997 asumió la gerencia general de la empresa eléctrica Guacolda –controlada por el grupo–, integró el directorio de AES Gener entre 2007 y 2011, y en ese año volvió a la presidencia de Guacolda. Finalmente, en abril de 2014 se integró a la dirección de Alto Maipo.

El regreso de la Concertación

Por otra parte, esta no es la primera vez que el economista ocupa un cargo ministerial, ya que durante la administración de Ricardo Lagos (2000–2006) se convirtió en uno de los hombres más poderosos con su cargo de triministro de Economía, Energía y Minería. 

Además, Rodríguez Grossi ha destacado en su paso por el BancoEstado. Primero fue nombrado en 2010 por Sebastián Piñera como director del organismo y permaneció en su cargo hasta el fin de la administración (marzo de 2014). Y luego, en 2015 volvió como presidente de la entidad, en reemplazo de Guillermo Larraín –cuya salida estuvo motivada por el millonario bono de término de conflicto que negoció con los funcionarios–, cargo en el que se mantenía hasta la actualidad.

“¿Para qué sirve tener la zona más descontaminada del mundo si no hay nadie?”

Uno de los episodios más polémicos de Jorge Rodríguez Grossi como triministro se relaciona con el megaproyecto Alumysa, una planta procesadora de aluminio que durante la administración Lagos pretendía instalarse en Aysén y que contemplaba la construcción de un puerto y tres centrales hidroeléctricas. Activistas y movimientos ambientalistas habían despertado sus alertas debido a que el proyecto era el más grande que se había ingresado hasta entonces al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

El economista estaba alineado con el desarrollo de la iniciativa, y entonces señaló: “¿Para qué sirve tener la zona más descontaminada del mundo si no hay nadie? (…) ¿Para qué quiero un país o un Aysén de santuario de la naturaleza si nunca lo vamos a poder disfrutar? (…) ¿Para qué quiero un lugar vacío de gente por mantener determinada naturaleza?”. 

El proyecto fue polémico, y Rodríguez Grossi mantuvo firme su postura al manifestar una actitud pro inversión y señalar que con el dinero de un proyecto así, el país estaría mucho mejor. Pero finalmente, debido al revuelo, el entonces presidente Ricardo Lagos le quitó el piso al proyecto.