El pasado 26 de julio, el diario La Tercera publicó un texto titulado “Las entrevistas que no debimos publicar”, en donde se exponía que la entrevista al ex presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, que el medio publicó el día 24 del mismo mes nunca existió.

El texto estaba firmado por Ximena Marín (73), una periodista radicada en España que colaboraba periódicamente con el medio, y según se detalla, resultó ser una réplica casi exacta de una entrevista concedida por Rodríguez Zapatero a la revista española Cambio 16, publicada en mayo.

El medio además acusó que todo el trabajo de la periodista realizado en ese medio había sido elaborado de manera “irregular” –recogió intervenciones públicas y citas de ruedas de prensa y las convirtió en entrevistas, por ejemplo–, por lo que todos sus textos se retiraron de la versión web del diario.

Con respecto al incidente, la periodista señaló que se encuentra “bastante afectada y sin poder, hasta ahora, defenderme como corresponde“. En conversación con Andrea Moletto en The Clinic, Marín explicó que efectivamente intentó obtener una entrevista con Zapatero en su calidad de mediador en Venezuela, y luego de las negativas de realizarla tanto de forma presencial como escrita, su asistente le dio un link de su última entrevista en Al Rojo Vivo (La Sexta).

“Yo le expliqué: ‘lo que saque de ahí lo voy a preparar como si fuera entrevista’. Y no sé si ella no me entendió -porque se nota que es extranjera- pero como no me dijo nada, pensé que daba luz verde y comencé a preparar el asunto”, relató, y agregó: “Primera vez en mi vida que hago una cosa así, te lo juro, porque me sentía presionada, no quería fallarle a La Tercera y lo hice para peor“.

Con respecto a las otras acusaciones de trabajo irregular, de ruedas de prensa convertidas en entrevista, explicó que “eso lo hacemos aquí todos los periodistas extranjeros, además yo se lo digo a la persona, no voy a llegar y publicar algo como entrevista exclusiva sino lo he hecho como tal”.

De este modo, agregó que se siente “muy mal, fatal, porque yo vivo para mi periodismo. Vivo absolutamente sola y no soy una persona de amoríos ni de cosas raras…”.

Periodismo sobre Medio Oriente

Sobre sus inicios en el periodismo, Marín contó que “estudié cuando tenía como 40 años, en el 80. En esa época me había separado de mi segundo marido y llegué de regreso a Chile con la espina del periodismo clavada. Me puse a trabajar con Juan Pablo Cárdenas en la Análisis, pero solo de Oriente Medio, que era lo que me interesaba”.

Una de sus mayores obsesiones fue entrevistar a Muamar al Gadafi, el dictador que gobernó Libia durante 42 años, por lo que contó que contactó a periodistas y políticos árabes que le aconsejaran cómo llegar a Libia. “Estuve muy cerca fotografiándolo y me firmó un Libro Verde, un símil al Libro Rojo de Mao. Lo encontré guapísimo”, relató, pero afirmó que no pudo cumplir su misión: “yo venía del Chile de Pinochet, uno de sus enemigos”.

También señaló que estudió en la Universidad Complutense de Madrid, donde se radicó luego de separarse de su segundo marido, y que “mientras estudiaba, hacía entrevistas a políticos chilenos y extranjeros que pasaban por Madrid”, y que entre ellos se encuentran, a Ricardo Lagos, Clodomiro Almeyda y Patricio Aylwin, Eduardo Frei, Alberto Fujimori y Ana Botella, entre otros.

En su trayectoria además se encuentra su paso “por el diario La Época, de Ascanio Cavallo, después me fui a la revista Ercilla. Hice una entrevista de Vargas Llosa para la revista Cosas, otra de Carmen Posada, que todavía no era escritora, pero con quienes trabajé bastante fue con la Ercilla”.