Este lunes 4 de septiembre se cumplen 47 años desde que la Unidad Popular consiguió el triunfo de Salvador Allende en las elecciones presidenciales de 1970, y se dio inicio al primer gobierno socialista que llegó al poder a través de la vía democrática. El proyecto no llegó a su fin, ya que tres años más tarde fue interrumpido por el Golpe Militar y posterior dictadura liderada por Augusto Pinochet, sin embargo, su desarrollo estuvo marcado por una serie de momentos que marcaron sus tres años de duración.

1. 4 de septiembre de 1970: La Unidad Popular al poder

Los comicios de 1970 eran la cuarta oportunidad en que Salvador Allende competía para ser Presidente de la República, y ese año los resultados se dieron a su favor: el candidato obtuvo el primer lugar con un 36,6% de los votos, seguido del representante del Partido Nacional, Jorge Alessandri (35,3%), y Radomiro Tomic (15,4%) del Partido Demócrata Cristiano.

Si bien Allende no obtuvo la mayoría absoluta, y por eso su triunfo debía ser ratificado en el Congreso, por tradición los parlamentarios se inclinaban por la primera mayoría, por lo que las calles se llenaron de multitudinarias celebraciones que se extendieron hasta la madrugada del lunes 5 de septiembre.

2. Elecciones municipales de 1971

Los resultados de las presidenciales derivaron en una mayoría absoluta en las elecciones municipales de abril de 1971, donde la Unidad Popular obtuvo el 50,29% de los votos, lo que fue un hito para una coalición de izquierda en Latinoamérica.

La Unidad Popular además mantuvo su alta votación para las elecciones parlamentarias de marzo de 1973, cuando la oposición ya estaba a la ofensiva y confiaba en que podría conseguir los dos tercios necesarios para acusar constitucionalmente a Salvador Allende. Sin embargo, los resultados no se dieron como esperaban, y lejos de ellos, la coalición superó el 36,6% de Allende en el ’70, y alcanzó un 43,3% de la votación.

3. En el primer año el PIB creció en un 8%

Además del proceso de Reforma Agraria que se continuó profundizando, la Unidad Popular impulsó una serie de medidas económicas, entre las que se encontraron la reducción de altos sueldos y viáticos en la administración pública, el medio litro de leche gratuita para todos los niños y un plan de construcción de viviendas, lo que acrecentó la mejora de salarios y pensiones.

Lo anterior, sumado a los diferentes tipos de cambio regulados por el Banco Central proporcionaron importantes ingresos fiscales, y de este modo, durante el primer año del gobierno de Salvador Allende, el Producto Interno Bruto creció en casi un 8%, que es la cifra más alta conseguida por un gobierno nacional.

Fuente: History

4. Renacionalización del cobre

El 11 de julio de 1971 se decretó la nacionalización del cobre, luego de un largo proceso que comenzó durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva, y que derivó en que el principal recurso económico de Chile pasara a manos del Estado.

Ese día, el Congreso Nacional aprobó, con muy pocas modificaciones y por votación unánime, la enmienda constitucional que hizo posible la medida, que se anunció en una concentración en Rancagua, donde el presidente Salvador Allende se dirigió al país y señaló que lo realizado fue un “acto soberano”. Desde entonces, en esa fecha se conmemora el Día de la Dignidad Nacional.

5. Producción artística y cultural

Este período se caracteriza por la proliferación de manifestaciones artísticas que demostraron su adherencia con el proyecto de la Unidad Popular, y entre los que destacan las figuras del movimiento de la Nueva Canción Chilena – que tiene como su principal exponente tiene al grupo Quilapayún–, y la Brigada Muralista Ramona Parra, que contribuyó con la difusión de sus mensajes.

Entre las iniciativas gubernamentales, destaca el Tren de la Cultura que se promovió a comienzos de 1971, y que consistió en una caravana de artistas que recorrió el país hasta Puerto Montt, y entre ellos se encontraron actores, guitarristas, cómicos y bailarines del Ballet Popular Chileno (fundado por Patricio Bunster y Joan Turner) que presentaban recitales o exposiciones a los espectadores de cada ciudad. Además, el gobierno de Allende impulsó la creación de la editorial Quimantú, con el objetivo de poner los libros al alcance de todo el pueblo chileno.