Fueron cuatro las minutas que el senador y candidato presidencial Alejandro Guillier pagó entre marzo y junio de este año, con recursos del Congreso, a la sociedad Beltrán Asociados SpA.

¿El problema? Según informó Radio Bío Bío en un reportaje, los cuatro textos serían reproducciones íntegras, con faltas de ortografía incluidas, de resúmenes de sesiones que son información pública disponible en los sitios web de la Cámara de Diputados y el Senado.

Desde 2015 que los parlamentarios deben informar a través de formularios al Congreso sobre el detalle de las asesorías externas que reciben, las cuales son pagadas con asignaciones parlamentarias, recursos públicos contemplados en el presupuesto de ambas cámaras.

Según los formularios de las asesorías de Beltrán Asociados SpA, también publicados por Bío Bío, entre marzo y junio solo constan cuatro asesorías de carácter escrito, correspondientes a los copy paste de la página del Congreso. Sin embargo, también constan una serie de asesorías presenciales (6 en marzo, 6 en abril, 4 en mayo y 2 en junio) y telefónicas (4 en marzo, 3 en abril, 3 en mayo y 2 en junio).

Entre marzo de 2016 y julio de 2017 se habrían pagado alrededor de $19 millones a Beltrán Asociados SpA por sus asesorías.

Beltrán Asociados SpA pertenece al abogado Omar Beltrán Valle, e inició actividades en el Servicio de Impuestos Internos tan solo una semana antes de empezar con las asesorías al senador Guillier. Su centro de operaciones sería un departamento habitacional propiedad de Alex Matute y Harold Correa Angulo, quien se unió hace poco a la campaña de Guillier y que una de sus empresas, Harolds & Johns Business and Law, está vinculada al caso SQM.

En respuesta al reportaje de Bío Bío, el gabinete del candidato presidencial dijo que las minutas “responden únicamente a un documento de trabajo interno que consigna la labor de acopio de la información, sus cambios y avances de la discusión legislativa, en un sentido cronológico. De manera complementaria, Beltrán advierte de esos avances al equipo del senador por otros medios electrónicos y principalmente por teléfono, lo cual no se consigna, pues es de carácter de trabajo interno y reservado”.

Además agregaron: “El senador Guillier está al tanto y satisfecho de la labor de su equipo legislativo, lo que incluye el aporte de esta asesoría”.

Durante una actividad que tuvo el día de hoy para presentar sus propuestas en desarrollo digital, el candidato presidencial respondió a la prensa sobre sus asesorías: “Obviamente, cuando no puedo concurrir a una Comisión de Energía o Minería, o a una reunión de la Comisión de Educación o de Salud, hay gente que me reporta qué se discutió en esas sesiones, y lo único que hacen es que me agregan una observación -a veces a borde o a final del documento, o a veces me lo subrayan- donde me dicen: ‘Ponga atención en esto que se está discutiendo’. Además me hacen otros estudios comparados de otros países sobre cómo se legislan esas materias”.

El parlamentario dijo que estas asesorías fueron priorizadas luego del “gol” que le pasaron con la Ley Mordaza: “A raíz de un problema en un proyecto de ley donde me sentí sorprendido por una información que no manejaba, hoy día somos mucho más rigurosos. Mi equipo técnico es muy chiquito y me acompaña a las comisiones de las que yo soy miembro. Por lo tanto, cuando hay comisiones que están discutiendo proyectos que, para mí son relevantes y no tengo posibilidades de asistir, ellos me van entregando reportes, informando lo que hay, y lo que hacen simplemente es observar los puntos que me deberían importar”.

“Esta información es pública, está en el Senado y además es auditada, no hay nada ahí que no haya pasado por los controles que hay en el Senado. Todas las asesorías, los informes de asesorías y los materiales que se nos entregan quedan a disposición de la ciudadanía”, agregó Guillier.

Actualmente existe una investigación en curso por parte del fiscal Carlos Gajardo de las asesorías parlamentarias en la Cámara de Diputados entre 2011 y 2016. A raíz del reportaje de Bío Bío, esta mañana la Fiscalía de Alta Complejidad Oriente ampliaría esta causa al Senado.

En tanto, consultado por Bío Bío, el presidente de la Asociación Chilena de la Propiedad Intelectual (Achipi), Santiago Ortúzar, advirtió sobre un eventual plagio: “Las bases de datos y la recopilación de obras también tienen derechos, por el trabajo que hay detrás. En el trabajo puntual de recopilar o transcribir la información de las sesiones que realizan las comisiones del Parlamento, hay también derecho de autor. Es una obra protegida absolutamente”.