Las madres del colegio religioso San Antonio de Padua de Argentina celebraron con alegría la expulsión de un niño con síndrome de Asperger del curso donde estudian sus hijos. Las apoderadas sumaban meses exigiendo que lo echaran del recinto, amenazando de no llevar a sus hijos a clases. El colegio finalmente cedió a las presiones.

En un grupo de WhatsApp que alberga a las madres se compartieron íconos de felicidad, expresiones de alivio y festejo, ante el asombro y la rabia de la familia del menor expulsado. En horas, la celebración se convirtió en viral gracias a un pantallazo del chat y la denuncia pública en redes sociales que realizó la tía del menor afectado, Rosaura Gómez.

“Él tiene síndrome de Asperger, es un dulce. Está en cuarto grado en esta escuela. Les cuento que las mamás de los compañeritos hacían paro (no llevaban a sus hijos supuestamente hasta que no saquen a mi sobrino de esa escuela). Eso no pasó, pero lo cambiaron al otro cuarto. Se supone que es un colegio religioso y esta fue la reacción de las mamás al enterarse… muy triste que hablen así de una criatura y la escuela, la verdad que deja mucho que desear“, detalló Rosa.

El representante legal del Colegio, Gustavo González, argumentó a la TV argentina que llevan trabajando cuatro años con el niño: “Se han probado distintas estrategias pedagógicas con el pequeño y hace poco se decidió cambiar al alumno de curso para que estuviera en un nuevo entorno”.

Pese a que la decisión fue aceptada por los padres, González agregó que “lo que no esperábamos era esta celebración y esta alegría por la decisión y esta mal, es necesario que hablemos con los padres. Esto no es normal”.

El Síndrome de Asperger es un trastorno que afecta la interacción social recíproca, la comunicación verbal y no verbal y la resistencia para aceptar el cambio, entre otros síntomas. Durante años, ha generado prejuicios y prácticas discriminatorias, sobre todo en los niños que asisten a recintos educativos.