Una longitud de 200 kilómetros, vientos sostenidos de 297 kilómetros por hora y catalogado con categoría máxima (5). Esos son los rótulos que posee el huracán Irma, el más potente del que se tenga registro en la historia del Oceano Atlántico.

El ciclón tocó tierra la madrugada de este miércoles en algunas islas en el nordeste del Caribe, avanzando en una ruta hacia Puerto Rico, República Dominicana, Haití y Cuba antes de posiblemente dirigirse a Florida el fin de semana, causando daños incalculables en su paso por las Antillas Menores, con destrucción masiva de infraestructuras, aunque no hay datos precisos todavía ni se conocen detalles sobre la pérdida de vidas humanas.

El avance de Irma rumbo al occidente ha obligado a que las naciones que se enfrentarán su paso tengan que realizar desesperadas medidas de contingencia. Cuba, por ejemplo, echó a andar este miércoles su eficiente maquinaria antihuracanes tras decretar la fase de “alerta” en ocho provincias del país -Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma, Holguín, Las Tunas, Camagüey, Ciego de Avila y Villa Clara- ante la peligrosa proximidad de Irma, un poderoso huracán que amenaza todo su territorio.

“Se espera que en las próximas 48 a 72 horas (Irma) afecte a la región oriental de Cuba”señaló la Defensa Civil en un comunicado divulgado por todos los medios locales.

Las medidas que se llevarán a cabo son, entre otroas: vacuaciones de personas y animales de zonas bajas a lugares seguros, poda de árboles, limpieza de calles, tragantes y azoteas, recogida de cosechas, y alistamiento de brigadas médicas y de salvamento tienen lugar en la mitad oriental de la isla.

Otras cinco provincias cubanas, entre ellas La Habana, se mantienen en fase informativa, que incluye preparativos en albergues y la distribución de alimentos de la canasta básica, así como de reservas de combustible.

En su más reciente pronóstico sobre este huracán categoría 5, la máxima en la escala que mide estos fenómenos, el Instituto de Meteorología de Cuba informó que “por su magnitud, afectará a todo el territorio nacional” con fuertes vientos e inundaciones costeras.

Según informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos, Irma se desplaza hacia el oeste-noroeste a una velocidad de 26 km/h, con vientos de hasta 295 km/h. El huracán, que causó importantes daños materiales en las islas caribeñas de San Bartolomé y San Martín, ahora amenaza Puerto Rico y Haití.