Un rechazo general ha provocado la noticia sobre el aterrizaje y posterior picnic de 11 avionetas en pleno desierto florido. El hecho, descubierto el fin de semana pasado, quedó en evidencia luego de la viralización de un video y fotografías en redes sociales.

Los aterrizajes se habrían efectuado en el sector Totoral, de la comuna de Copiapó y ya han provocado diversas diligencias. Una de ellas, de la alcaldesa de Caldera, Brunilda González, quien denunció directamente al Aeródromo Desierto de Atacama. Los pilotos ya fueron identificados y multados con montos que deberán cancelar ante el Juzgado de Policía Local de Caldera.

“Los atacameños y atacameñas no podemos seguir soportando que queden impunes actos irresponsables hacia un verdadero tesoro natural único en el mundo”, sostuvo la diputad Daniella Cicardini, solicitando que se envié un oficio de la Cámara de Diputados a los organismos pertinentes, para iniciar una investigación.

Activistas ambientalistas han denunciado que camionetas 4×4 han destruido sectores completos de floraciones. Por ello, la intendenta de la región de Atacama, Alexandra Núñez, calificó el hecho como “un atentado a nuestro patrimonio” y aseguró que amerita sanciones. 

Además, podrían existir delitos aeronáuticos, ya que la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) había autorizado el plan de vuelo entre las comunas de Caldera y Ovalle. Desde hace semanas, las autoridades han advertido que el daño sobre la zona puede ser irreparable tras el contacto humano, debido a que las floraciones necesitan cumplir su ciclo natural para volver a crecer nuevamente.