El Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL) emitió un comunicado para referirse al polémico caso de plagios en asesorías parlamentarias a la diputada Camila Vallejo.

Desde la entidad primero señalan que su rubro no solo consiste en asesorar legisladores, pero que aún así, como ONG sin fines de lucro “estamos certificados por la Cámara para ello y hemos sido continuamente evaluados. El parlamento considera auditorías internas, que revisan y fiscalizan las actividades, sobre todo de gastos de los parlamentarios, entre ellas, las asesorías externas. Y nuestras asesorías han sido revisadas sin reparos“.

En ese marco, el ICAL rechazó “categóricamente los cuestionamientos a nuestro Instituto realizados en un programa de televisión por la ejecución de las asesorías mensuales denominadas ‘Boletín de Proyectos de Ley en Sala’, conforme a contratos firmados para esos fines con cuatro diputados“.

“Se trata, precisamente, de un resumen, análisis y sugerencia de votación de los proyectos de ley en sala. En consecuencia, no pueden sino ser iguales. Aquí cabe señalar que dichos informes mensuales constituyen sólo uno de los componentes de nuestra asesoría parlamentaria que incluyen informes semestrales, organización de foros y seminarios, acompañamiento en las sesiones de las Comisiones de la Cámara, entre otros”, añaden.

Además, acusan que “se señala erróneamente que en dos años dichos informes mensuales habrían representado un costo de más de 200 millones de pesos, en circunstancias de que ese monto representa la totalidad de las asesorías parlamentarias y no sólo los informes mensuales”.

Sobre el bullado caso copy-paste, “reconocemos una falta de prolijidad y rigurosidad al momento de la construcción de citas y textos, pero para entender el contexto de nuestro trabajo resulta clave tener presente que nuestros documentos son insumos políticos y no académicos“.

Nunca ha sido voluntad del Instituto hacerse de datos o información que no le pertenece, esta situación nos impulsa a realizar una investigación exhaustiva de nuestros métodos de trabajo que permitirá adoptar medidas correctivas para elevar los estándares de nuestras asesorías parlamentarias y evitar la repetición de estas situaciones”, manifestaron.

Desde el ICAL finalmente expresaron que “en el entendido que si hubiésemos cometido una falta a la normativa, ésta es de nuestra exclusiva responsabilidad y no de la bancada del Partido Comunista“.