Dramáticos días ha tenido que enfrentar la halterófila nacional María Fernanda Valdés en el hotel del Centro de Alto Rendimiento (CAR), donde convive con deportistas de un sinfín de disciplinas.

Durante la semana pasada, la mejor pesista chilena de todos los tiempos hizo público un caso de bullying en su contra. Tras triunfar en Miami y obtener dos oros panamericanos en su disciplina durante el mes de julio, la atleta encontró su auto rayado con mensajes como “Baja de peso guatona culiá”, “chúpalo” y “maraca”.

Tras el hecho, la deportista pidió el video de las cámaras de seguridad para averiguar quién fue el autor. Sin embargo, desde las autoridades le negaron el acceso a las imágenes. Mientras lo tramitaba, el pesista paralímpico Jorge Carinao se le acercó para confesarle que lo había hecho junto a la patinadora Romina Pérez.

En conversación con La Tercera, Valdés relata que “mi primera impresión fue: ‘Son pavos, puta que les dolió mi medalla’. Vi sólo un garabato que estaba en el parabrisas de adelante. Fui a buscar más maletas y le dije a mi pareja: ‘Mira, me rayaron el auto’. Y Jaime me dice: ‘Oye, pero te lo rayaron entero’. Y ahí me di la vuelta y claro, leí el resto. Sólo había leído el que decía ‘baja de peso'”.

Días después de destaparse el caso, descubrió que el ex pesista Ignacio Arriagada realizó unos memes para burlarse de la situación en las redes sociales.

“Me contuvieron, pero jamás mostré cómo me sentía. No soy de las que llora y demuestra mucho las cosas. Aunque el día que pasó lo de los memes, me sentí sobrepasada. En un minuto dije ‘basta, qué está pasando’. Pero sólo fue un lapsus, después me calmé”, explica.

Para Valdés, “existe una rabia colectiva en la federación de pesas contra mí y mi grupo. Hay otro que trabaja aparte del de la selección. Y nos tienen rabia. Pero no se pueden manifestar de esa forma”.

La pesista actualmente se prepara para los Juegos Bolivarianos que desarrollarán en noviembre en Santa Marta, Colombia, y en diciembre se desempeñará en el Mundial de Anaheim, Estados Unidos. Su objetivo allí es “sacar una medalla. No sé de qué color, pero medalla sin dudas”.