Este lunes, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, inició su gira por Argentina, Colombia y México. El viaje es especialmente trascendente porque es la primera vez desde la fundación del Estado judío, en mayo de 1948, que un primer ministro en ejercicio visitará la región.

La visita busca potenciar la relación entre el país y la región latinoamericana con una región de creciente relevancia global y con comunidades judías influyentes.

Netanyahu se reunirá con el presidente argentino, Mauricio Macri, el de Paraguay, Horacio Cartes —quien viajará a Buenos Aires—, el mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, y su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto. Los altos cargos abordarán los acuerdos de cooperación en áreas tales como inversión, comercio, seguridad, desarrollo agrícola, tecnología, medicina y manejo del agua.

Tal y como afirmó el secretario general de la OEA, Luis Almagro, durante su visita a Jerusalén días atrás, los países latinoamericanos quieren cooperar con Israel y “consolidar sus vínculos estratégicos”. Por su parte, a Netanyahu le interesa consolidar sus relaciones con Argentina, que alberga a la mayor comunidad judía de América Latina, Colombia, con quien recientemente Israel, aprobó un acuerdo bilateral de libre comercio que promete aumentar los intercambios de forma significativa, y México, que tiene al país como segundo inversor extranjero sólo por detrás de Estados Unidos.

Más allá del objetivo comercial, Netanyahu quiere enfrentar los desafíos aún pendientes en la región, por ejemplo lo relativos al conflicto con Palestina, en lo que los países latinoamericanos se han sumado reiteradamente a los bloques hostiles a Israel en las Naciones Unidas.