Por sexto año consecutivo, miles de catalanes y catalanas salieron a las calles de Barcelona para reivindicar una vez más el derecho votar libremente en un referéndum que defina su relación con el Estado español. A gritos de “independencia” y “votaremos”, los manifestantes se congregaron al centro de la capital catalana para celebrar la Diada, la fiesta de Cataluña.

La marcha, convocada por las organizaciones de la sociedad civil a favor del referéndum, empezó con un minuto de silencio para recordar las 16 víctimas mortales de los atentados de Barcelona del pasado 17 de agosto. Al finalizar, tomaron la voz los galardonados con el Premio Nobel de la Paz Agmed Galai, miembro del Cuarteto para el Diálogo Nacional en Túnez,  que facilitó el avance hacia un sistema político de democracia tras la revolución tunecina de 2011, y el argentino Adolfo Pérez Esquivel, quien reivindicó el derecho a decidir y reclamó el diálogo con España.

Este domingo, con motivo de la celebración, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, envió el tradicional mensaje institucional a la ciudadanía en el que, pese a las amenazas de los tribunales y del gobierno de Mariano Rajoy, reiteró que el próximo 1 de octubre las catalanes podrán votar:  “Las urnas son para todos, para los que quieren una Cataluña independiente y para los que legítimamente quieren seguir formando parte de España”, aseguró.

La marcha de este lunes se convoca a sólo 15 días del referéndum que el gobierno catalán convocará para decidir el futuro de la región. Una consulta que el Estado español prohíbe y contra la cual ha activado el Tribunal Constitucional para que actúe en su contra. De hecho, la instancia suspendió el pasado jueves la Ley de Referéndum y la convocatoria de la consulta, ambas aprobadas por el Parlamento catalán el día anterior. Además, imputó al presidente catalán, a los miembros del gobierno y a los miembros del órgano que rige la Cámara de los delitos de “desobediencia, prevaricato y malversación”, que conllevan penas de inhabilitación y cárcel.

La alcaldesa de Barcelona se decide

La mayoría de los alcaldes y alcaldesas de la región ya han mostrado su apoyo y colaboración con el referéndum, autorizando la apertura de los colegios electorales para la ocasión. Sin embargo, la edil de la capital catalana, Ada Cloau, alineada con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, todavía no ha tomado una postura definida, argumentando que no quiere “poner en riesgo a los funcionarios”.

Mientras toman una postura definitiva, este lunes, el primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello aseguró que desde la municipalidad harán “todo lo posible” para que los barceloneses puedan votar con normalidad en el referéndum independentista.